
¿Qué hacer para combatir este frío y que no nos deprima nuestra vida cotidiana? Pues muy fácil, abrigarse mucho y no quedarse en casa con la excusa de que fuera hace mucho frío. Salir como si estuviésemos en otra época del año, ser positivo y disfrutar igualmente de los rincones y lugares que ofrece la ciudad: museos, centros comerciales, mercados de Navidad, discotecas etc.
Aquí algunas de las compras para sobrevivir en la capital:




He aquí el radiador de mi habitación:

Pues es ni más ni menos que una manta enrollada que se coloca entre los dos ventanales de una habitación y que evita que el frío, que se cuela por algunas zonas de la primera ventana, pase a la segunda ventana y a la habitación. Con este truco, que era totalmente desconocido para mí y que propuso nuestra casera, se ahorra también mucha calefacción. Evidentemente, esto sucede mayormente con las ventanas antiguas como las que tenemos en nuestro piso.
