
El parque, que en 1951 fue declarado monumento histórico-artístico, está considerado como un museo al aire libre por la profusión y calidad de sus esculturas. Preside en su plaza central la estatua ecuestre del general Prim, recreada por Frederic Marès.

El Parque de la Ciutadella es rico en especies vegetales, con numerosos ejemplares que tienen el valor añadido de la edad, ya que fueron plantados a finales del siglo XIX. Destacan las altas palmeras canarienses y el paseo de los tilos.


Dos grandes esculturas, flanquean la entrada al recinto.
