Hola amig@s, ¿cómo seguís? espero que la entrada del año sea más que favorable y os esté trayendo grandes satisfacciones. Así como también espero, seguir leyéndoos aunque aún no seáis muchos los que os animáis a hacerlo de forma pública aquí en el blog, pero sí, escribiéndome al e-mail.
Hoy os traigo otro artículo que a más de uno, os hará pensar y, replantear muchas cosas. Ya os dije que el año, lo empezaríamos fuerte. Y ¿qué mejor que continuarlo hablando un poco de Barreras Mentales? Empecemos...
A lo largo de la vida es común apegarse a objetos a los que atribuimos valor sentimental, pero que muchas veces no son útiles y solo representan el desorden.
Algo parecido sucede en nuestro interior, pues llevamos con nosotros creencias sin fundamentos, ideas tóxicas y medios destructivos que solo nos hacen daño.
Por ello he querido recoger una serie de consejos, que no sólo nos servirán a modo de deshacer todo aquello que nos sobra, que nos hace mal y, que como siempre, se muestra activo ante la oportunidad de interponerse en nuestro camino:
1. Dejar ir los corazones: el apego es una de las raíces de todo sufrimiento.
¿Estás apegado a algo? ¿Cuánto estás apegado? ¿Te hace sufrir? Recuerda que cada archivo adjunto se puede separar.
2. Dejar de lado la culpa: la culpa no tiene absolutamente ninguna función. Piensa en lo que posiblemente podría resolver la culpa. Sólo tienes que encarcelar a la auto-mortificación y la tristeza.
¿De qué sirve pararse a mirar cómo hubiera sido si...? Teniendo la posibilidad de ver cómo está siendo en la actualidad y cómo lo vamos a mejorar ( superándonos cada día más)
3. Dejar de lado el pensamiento negativo: pensamientos pesimistas y actitudes negativas te mantienen encerrado en una aura oscura que impregna todo lo que haces. Es una peligrosa línea a seguir. Debes saber que los pensamientos influyen en el mundo que nos rodea.
Si contemplas lo negativo, vivirás en negativo... Si contemplas con regularidad y actúas con actitud positiva, observarás un cambio notablemente favorable. Adiós al pensamiento negativo.
4. Abandona la autocrítica: Muchas veces somos nuestro mayor dolor en el cuello. Nos criticamos con la mejor de las intenciones, pero luego pasamos por encima del límite aceptable. Deja que las críticas se vayan y sé amable y gentil contigo mismo.
Recuerda, todo es bueno, pero no en exceso.
5. Suelta prejuicio: el prejuicio te mantiene amargado y resentido.
Aprovecho a compartiros, una imagen que me han enviado recientemente con unos Mandamientos para Dejar de Amargarse. Simpática y útil.

6. Suelta el pensamiento compulsivo: ¿Sueles hacer algo sólo porque sientes que tienes que hacerlo sin ninguna razón aparente?
Es el momento de reflexionar honestamente sobre su utilidad y sus efectos secundarios.
7. Dejar de lado la necesidad de aprobación de los demás: A menudo tendemos a buscar la aprobación de los demás.
Este es un comportamiento de búsqueda de atención, que amenaza nuestra confianza en sí mismos y atenta contra nuestra autenticidad.
8. Dejar de lado las creencias limitantes: La mayoría de nuestros límites son auto-impuestos. La vida no tiene límites definidos. Nuestras creencias fabrican esos límites. Aprende a identificar aquellas creencias que estrechen tus posibilidades para la acción y déjalas ir.
9. Dejar de lado los rencores: Los rencores son malos para el corazón. Si mantiene avivado el rencor su salud sufrirá tarde o temprano.
Investigaciones han demostrado que las enfermedades del corazón se han visto también asociadas a emociones como la ira y el rencor.
10. Suelte el "mañana lo voy a hacer": Se trata de una táctica dilatoria de su saboteador subconsciente tratando de evitar el cumplimiento de importantes tareas. Trate de ser consciente de que cuando se tiene esto presente, se empuja a hacer por lo menos la primera parte de lo que tiene pendiente. Lo más probable es que no abandone la tarea hasta haberla culminado, porque la parte más difícil es sólo el comienzo.
11. Dejar de lado los pensamientos de ansiedad: Estos nacen de nuestro miedo a lo desconocido y la incertidumbre sobre el futuro. La idea de que algo desagradable puede pasar es sólo un pensamiento irreal que hemos creado nosotros mismos.
Pregúntate a ti mismo: "¿Este pensamiento está basado en pruebas reales?"
12. Soltar las angustias pasadas: Un corazón roto puede tomar bastante tiempo para sanar. Su corazón se bloquea cuando su mente sigue flotando en el mismo pensamiento. Lo que hay que entender es que una pérdida no es lo que hace sufrir al corazón, sino la idea que se crea sobre esa pérdida.
13. Dejar de lado los malos recuerdos: A veces nos acordamos de las cosas desagradables que suscitan algunos sentimientos tristes en nosotros.Malos recuerdos te hacen revivir esos momentos tristes en el presente.
Déjalos donde están: en el pasado.
14. Soltar cosas inútiles: También nos apegamos a cosas de todo tipo. A veces desordenamos nuestra vida con objetos inútiles, por eso hay que dejarlos ir para simplificar el trabajo y la vida.
15. Aleja las malas compañías: Si hay gente a tu alrededor que no son sinceros, muy pesimistas o envidiosos, mantente alejado de ellos.
16. Dejar de pensar que eres producto de tu pasado: Un error muy común es creer que estamos determinados por nuestras experiencias pasadas. Esto limita nuestra visión sobre las posibilidades futuras, ya que somos presa de creer que el futuro sólo puede ser más de lo mismo.
17. No estar identificándote con tu trabajo o con un rol de forma continua: Este es uno de los riesgos de la vida moderna. Desde que las profesiones o roles son cada vez más especializados, pensamos que somos parte de nuestras funciones. Olvidándonos de las situaciones cotidianas. Quitando importancia a nuestro yo, nuestros sentimientos, familia...etc...otorgándosela por completa a el trabajo o roles. ¡Nos olvidamos de ser nosotros mismos!
Esto nos hace perder la perspectiva de nuestra verdadera naturaleza.
18. Dejar de lado los hábitos contraproducentes: Estos son los patrones repetitivos de comportamiento que obstaculizan la conducción o que distraen del comportamiento constructivo y productivo. Pueden ser cualquier cosa: ver demasiada televisión, smartphone, pc/computador, comer en exceso, el abuso de drogas, entre otros.
19. No asumas las cosas como algo personal: Muy a menudo estamos perturbados emocionalmente porque interpretamos las palabras y las acciones de las personas desde una perspectiva muy subjetiva. Cuando tomamos las cosas personalmente nos irritamos y desepcionamos. Cuando se mira la vida desde un punto de vista más distante y objetivo, somos emocionalmente equilibrados y nos concentramos en nuestras prioridades.
20. Suelta el tictac del reloj: El tiempo es una de nuestras mayores fuentes de estrés. Bueno, no el tiempo realmente pero nuestra percepción de el sí. A veces estamos esclavizados por el concepto de tiempo, incluso en los momentos de ocio. Esto ha devorado gran parte de nuestra verdadera libertad y espacio.
Aprender a pasar momentos sin la conciencia constante de tiempo puede ser liberador y finalmente productivo.
Dicho ésto, estos 20 puntos, con 20 Barreras Mentales que deberíamos todos destruir, para así, no sentirnos encerrados en nosotros mismos, culpables, vulnerables ante esta aventura llamada vida. Lo cual espero os sirvan a modo reflexión y ayuda. Y espero me escribáis con vuestras inquietudes.
Un abrazo,
Omayra Montes