Es una realidad para muchos eso de que pasamos más tiempo en compañía de nuestros compañeros de trabajo que en casa con nuestros familiares y amigos. Las cuarenta horas semanales hacen de nuestros compañeros de rutinas nuestros aliados en esas horas de estrés donde el trabajo apremia, cómplices de bromas y anécdotas, un paño de lágrimas ante situaciones complicadas y un ineludible punching ball para descargar rabietas y tensiones. La empatía y la inteligencia emocional juegan un papel primordial en el entorno laboral. ¿Cómo potenciar nuestra empatía en el trabajo?
La empatía es “entender y reconocer las emociones del otro”, intentar colocarse en la piel del otro y articular la situación y contexto antes de reaccionar. A la hora de comunicar, interactuar, resolver cuestiones y relacionarnos con los demás, la empatía se vuelve el protagonista por excelencia de la gestión de las emociones y las relaciones. En ConTuFamilia compartimos con vosotros los beneficios de desplegar nuestra empatía en el trabajo y damos algunas claves para ser empáticos:
1) Antes de reaccionar es importante tomarse el tiempo para analizar la situación e intentar colocarse en los zapatos del otro. Analiza las necesidades de cada compañero, cómo afecta a cada uno de ellos cada incidencia… y baraja las opciones que tienes àra gestionar de manera más óptima.
2) Escucha a todas las partes, presta atención qué emociones se activan en tus compañeros a la hora de gestionar problemas.
3) Tómate el tiempo para buscar conciliación y llegar acuerdos. Tener el punto de vista de todos los implicados sirve para tener un panorama más amplio y evitar tomar decisiones unilateralmente.
4) La comprensión es un factor imprescindible. Es importante que tus compañeros de trabajo se sientan escuchados y respetados.
5) Si nos mantenemos sinceros, abiertos, empáticos, seguramente que “contagiaremos” esta sensación a los otros implicados permitiendo la resolución de conflictos.
¡Desarrolla tu parte más empática con estos consejos y fomenta el buen clima laboral!
