
En un principio pensé en hacerla de color blanco, como hago todas las toallas de baño, pero luego, animada por el calor que hacía en esos días, y que sigue haciendo, opté por hacerla en color con la idea de que la use para baño, o como toalla para la playa o la piscina. Ya es opción de ellas.
Elegí este colorcito rosa intenso tan dulce y alegre a la vez, que me venía a la perfección con las mantitas de los ositos de esta cenefa. No vi necesario usar piquillo ni ningún tipo de pasamanería. El nombre lo bordé en el mismo blanco roto del fondo de la tela.
Creo que quedó muy bien, y lo mejor, a la mamá y el papá de Graciela les encantó, así que yo... encantada.
Buen Martes.
