
Ingredientes
4 huevos
1 vaso (de los de agua) de harina
1 vaso de leche
1 vaso de azúcar
3/4 vaso de aceite de oliva
1 vaso de cacao en polvo (Cola-Cao, Paladín...)
1 sobre de levadura
Un poco de mantequilla (o margarina) para untar el molde
Preparación
1. En un bol grande poner los huevos y el azúcar. Batir bien con las varillas durante un par de minutos.
2. Añadir el vaso de leche y el aceite y batir de nuevo.
3. Incorporar la harina (mejor si la tamizáis), el cacao y la levadura. Batir hasta que quede una masa homogénea.
4. Untar margarina o mantequilla en un molde (en realidad, yo uso directamente una fuente de horno y luego ni lo desmoldo ni nada, lo dejo ahí). Verter la mezcla e introducir en el horno (previamente precalentado) y dejar entre 35 y 40 minutos (dependiendo del horno) a 180º o hasta que al introducir un cuchillo en el centro del bizcocho salga limpio. Dejar enfriar y... ¡ñam, ñam!
Respecto al cacao, yo habitualmente lo hago con Paladín, pero esta última vez me quedaba muy poco, así que completé lo que me quedaba con Cola-Cao y quedó estupendo, más suave.
A mí me encanta así de sencillo, pero podéis ampliar la receta: decorarlo con azúcar glas, ponerle una cobertura de chocolate fundido, rellenarlo con mermelada de fresa... Mil posibilidades.
