Revista América Latina

Blanca Varela más allá de sus versos

Publicado el 05 mayo 2026 por Apgrafic
Blanca Varela más allá de sus versosDifusión

Escrito por Daniella Paredes

A 100 años del nacimiento de Blanca Varela, su nombre y sus versos siguen siendo parte de la conversación. Pero, ¿Quién era la mujer detrás de estos poemas tan emblemáticos, como Currículum Vitae o Casa de Cuervos? Esa fue la pregunta que me hice años atrás, mucho antes de escribir este libro.

En el 2018, con el afán de buscar un tema para un trabajo del colegio y salir del paso rápido, busqué “poetas mujeres peruanas” en Google y el primer nombre que apareció en pantalla fue “Blanca Varela”, por supuesto. Por alguna razón que no recuerdo bien, sus fotos me llamaron bastante la atención: la mayoría de ellas eran retratos de una mujer con mirada fuerte y profunda, un peinado casi perfecto, prendas claras y el mar de fondo. Olvidé que estaba buscando un tema para un trabajo, el cual debía entregar pronto, y empecé a leer sobre su vida: estuvo casada con Fernando de Szyszlo, viajaron a París, era amiga de Octavio Paz y él escribió el prólogo de su primer poemario Ese Puerto Existe, su hijo menor falleció en un accidente. Sabía lo que la mayoría de personas sabían sobre ella. Pero quería saber más, y no sabía dónde encontrar esa información que, sentía, faltaba.

Blanca Varela más allá de sus versos

Muchos años después, ya en la universidad, volví a encontrarme con Blanca, pero esta vez fue diferente. En una clase del taller de crónicas, el profesor del curso estaba leyendo el libro de Entrevistas a Blanca Varela de Jorge Valverde, y en la portada volví a ver un retrato de esos que me llamaron la atención cuando era más pequeña. Apenas terminó la clase, fui a comprar el libro y, cuando lo terminé, me sentí inquieta, regresó esa curiosidad por querer saber más sobre su vida. Al día siguiente, le propuse al profesor de crónicas hacer una biografía sobre Blanca Varela. Me miró con duda y me respondió casi al instante: Tu mayor dificultad es que no vas a poder conversar con ella, ¿Cómo vas a escribir el libro si tu personaje principal no tiene voz? Y, en vez de desistir, le pregunté: ¿Qué alternativa tengo?

Y así fue como empecé a contactarme con amigos, familiares y conocidos de Blanca Varela. No quería estudiar su obra. Quería conocer cómo era la vida de una poeta como ella, o si su vida era sólo la poesía. En ese camino, conocí a muchas de sus amistades, como Giovanna Pollarolo, Ana María Gazzolo, Tatiana Berger, Rocío Silva Santisteban, Ramiro Llona. También conocí a su familia: a su media hermana, María Bromley, a su ex nuera y amiga, María del Carmen Ghezzi, y a su hijo, Vicente, quien fue pieza fundamental para lograr este libro. En cada entrevista, la premisa era la misma: Cuéntame cómo fue la Blanca Varela que tú conociste. Y cada uno de ellos me confió historias que me ayudaron a entender y conocer mejor todas las dimensiones de una mujer que fue, además de poeta, muchas otras cosas.

Blanca Varela más allá de sus versos

El proceso de crear este libro fue también una desmitificación de la idea que yo tenía de Blanca Varela. Y la Editorial UPC me dio el espacio para poder abordar la biografía desde esa esquina. Me encontré con una mujer que era una madre bastante nerviosa y preocupada por sus hijos, que veía fútbol por y con ellos; a una mujer que disfrutaba mucho de la moda, el arte y el mambo, y que los domingos su plan por excelencia era ver noticieros con amigos y comentar lo que pasaba mientras comían Pizza Hut; a una amiga muy generosa de su tiempo pero también muy selectiva con sus cariños; a la directora del Fondo de Cultura Económica, quién hizo de este un espacio de cultura emblemático hasta el día de hoy. Todas esas dimensiones eran Blanca Varela, y, entre más la conocía, más sentido me hacían sus poemas.

Fue un proceso de 3 años y, hoy, lo que empezó como una crónica de 1500 palabras, es la primera biografía de Blanca Varela, pero una biografía diferente a como se suelen escribir. Mi idea fue redactar este libro en la forma como a mi me hubiera gustado conocer a esta poeta, y el apoyo de la Editorial UPC fue crucial para lograr ese objetivo. No solo desde su poesía, sino más bien desde aquellos pasajes más personales. Siempre digo que “Ponte un alma si la encuentras” es la recopilación de muchos recuerdos e historias de quienes conocieron en vida a Blanca Varela, y compartieron momentos únicos con ella. Cuando lo leí por última vez, me dio la impresión de estar leyendo sobre una amiga, o alguien que podría ser mi amiga, y esa era la cercanía que quería lograr.

Blanca Varela más allá de sus versos

Si me preguntan si la obra y vida de Blanca Varela sigue siendo relevante, me parece una obviedad, y hablando más allá de sus poemas, su historia es un recordatorio para las mujeres y los jóvenes en general de que una vida te alcanza para hacer todo lo que te propongas, y que, para crear, es necesario someterte a vivir distintas experiencias, no solo desde el arte, sino también en tus vínculos, en tu soledad y en todo aquello que te mueva o te apasione.

En particular, conocer la vida de Blanca me hizo entender que sí, sí puedo escribir poesía sin ser necesariamente poeta a tiempo completo, y también puedo ser periodista, escribir un libro a mis 24 años, y ser creadora de contenido. Y puedo ir a conciertos, fiestas, disfrutar con amigos, estar sola, no escribir, emprender, volver a estudiar otra carrera, e incluso desear tener una familia, y todas esas dimensiones no son excluyentes, sino que le dan sentido, por el contrario, a cada palabra que escribo. En ella encontré esa libertad, y estoy segura que, quienes también conozcan su vida, se llevarán este mensaje y esta motivación, no solo para escribir, sino para crear.


Volver a la Portada de Logo Paperblog