Boris Johnson ha expresado su “máxima apreciación” hacia la reina Isabel II y ha alabado “su papel unificador”, ante las acusaciones sobre la “hostilidad racial” en la familia real lanzadas por el príncipe Harry y por Meghan Markel durante su explosiva entrevista con Oprah en la CBS
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“Siempre he seguido la política de no hacer comentarios sobre asuntos de la familia real y no tengo intención de cambiar esa política hoy”, declaró el ‘premier’, ante la expectación levantada por el adelanto de su conferencia de prensa sobre el Coronavirus.
Johnson eludió una y otra vez las preguntas, incluida la formulada por un periodista de ‘The Sun’, que inquirió sobre la percepción del Reino Unido como un país racista tras la entrevista de Harry y Meghan. “Le felicito por su determinación a la hora de intentarme implicar en la historia”, replicó Johnson. “Pero realmente pienso que, en asuntos de la familia real, lo que debe hacer el primer ministro es no decir nada, y nada es lo que me propongo decir hoy sobre ese tema en particular”.
Ante el silencio, la oposición laborista ha pedido sin embargo la apertura de una investigación interna. “Las acusaciones que hemos oído son perturbadoras y chocantes”, aseguró la diputada y portavoz laborista de Educación, Kate Green.
“Creo que el Palacio se pensará con mucho cuidado la respuesta, y ciertamente la gente se va a preguntar qué puede responder”, agregó Green. “Pero nunca puede haber una excusa, en ninguna circunstancia, para justificar el racismo. Es importante que se tomen acciones para investigar esas alegaciones tan impactantes”.
En declaraciones posteriores, matizó que ni la reina Isabel II ni Felipe de Edimburgo fueron los autores de ese comentario. Varios medios británicos informaron que la autora podría haber sido Sophie, condesa de Wessex y esposa del príncipe Eduardo.
“El racismo es gran parte de la razón por la que abandonamos el Reino Unido”, confesó por su parte Harry en un nuevo segmento de la entrevista difundida el lunes, ante la pregunta directa de Oprah. “Alguien me advirtió en una cena que iba a ser duro para nosotros porque el Reino Unido es un país intolerante. Yo pensaba sin embargo que es sólo una parte de la prensa la que es intolerante”.
Con información de EFE
