Según la revista, la boda se celebrará en Francia, concretamente, en la capilla del Chateau Miraval, situado en la localidad de Correns, y sería una ceremonia íntima e informal, alejada del lujo de las últimas grandes bodas del mundo del corazón.La pareja se habría decidido a formalizar sus seis años de relación ante las preguntas de sus hijos sobre el matrimonio.
