Revista Coaching

Cambiemos despacio, que tenemos prisa

Por Juan Carlos Valda @grandespymes

Cambiemos despacio, que tenemos prisapor Esteban J. Larreta

Tenemos que cambiar; la empresa así no puede seguir. Hemos de encontrar la fórmula; si seguimos así nos hundimos…

Estás son varias de las frases más repetidas últimamente en el entorno de la empresas y grupos con los que trabajo; El Cambio; la Innovación y la Gestión de Ambos.

No paro de recibir Feed back en el sentido de; “…hemos aplicado el manual de…” “…hace un par de años contratamos a la empresa “X” y nos auditó e hizo…” y hemos ido a charlas y seminarios…pero aún así nuestra empresa, nuestro equipo no remonta el vuelo…parece como si…

Soy de la idea, de que desde siempre, y máxime hoy día, el orden de los factores si puede alterar el producto; y en este caso, abogo por que el cambio personal sea la base el motor del cambio empresarial, y no viceversa.

Defiendo el Coaching y el acompañamiento profesional como el sistema, proceso de gestión más completo y potente para lograr esos cambios que tanto demandan hoy día empresas y organizaciones; el Cambio de las Personas.  Creo que la prisas nunca han sido buenas consejeras, y menos hoy día; parece haberse desatado una fiebre, que nos obliga y empuja con ferocidad y una velocidad inusitada al  cambio, a la innovación; y estas no aparecen en la empresa ni en los grupos humanos por generación espontánea; no; son procesos, procesos de reeducación. Que requieren paciencia, estudio, reflexión y valor; valor para desaprender muchas de las cosas que hemos aprendido y hoy día se muestran obsoletas, valor para aprender que el error no es un fracaso, el propio y el ajeno; de ahí que insista una y otra vez, que todo cambio  profundo en empresas, organizaciones y equipos de trabajo es cultural, y la cultura es aprendizaje, y como todo proceso lleva su tiempo.

Nada; ninguna estructura empresarial puede cambiar, sino cambian las personas que lo integran, desde el primer ejecutivo y/o persona responsable hasta el último integrante de dicha estructura.

El Coaching, como tal; como disciplina, nos ayuda y acompaña en ese cambio; ese cambio tan importante que resumiéndolo de una manera fácil y sencilla [si es que hay algo de sencillo y/o fácil en el cambio] en dejar de esperar a que cambie el entorno y se produzca la oportunidad  que encaje con mis expectativas, y cambiar yo, y mi forma de entender, asumir e interrelacionarme con el entorno; para lograr alienarme con el cambio. Esa es la verdadera Gestión; y como tal, no puede ni debe hacerse con prisas ni con urgencias.

No olvidemos que a veces con querer cambiar; no es suficiente; entran en juego muchas variables, entre las que me gustaría hacer hincapié en la capacidad de quien lidera el cambio. Los datos, procesos, uso de nuevas herramientas, son fácilmente asumibles, ahora bien, de nada o poco sirven sino hay un desarrollo paralelo de las habilidades, capacidades, aptitudes y sobre todo actitudes de las personas; no pasemos por alto este aspecto, por mucha urgencia y/o necesidad que tengamos; el Cambio no se puede mal-gestionar, de hacerlo, no es un cambio, es un engaño y hay que reconocerlo como tal. El Cambio, y el proceso de cambio necesita, desde mi punto de vista, unas grandes dosis de:

Compromiso: Para con uno mismo. Para con el proceso que acomete. Para con el entorno y las personas que nos acompañan y rodean en todo cambio.

Desarrollo Personal: Basado en el conocimiento propio; de nuestras propias limitaciones, solo desde un verdadero y profundo conocimiento personal; podremos identificar nuestras necesidades y oportunidades de mejora; ahora bien; si uno no se conoce y/o no lo gusta lo que sabe de sí mismo…

Confianza: En uno mismo [autoconfianza-tema a desarrollar y trabajar donde uno mismo ha de pasar de ser su más acérrimo enemigo a su más ferviente compañero de viaje]

   En los demás; uno no puede hacerlo todo y hacerlo solo; la confianza es un proceso de aprendizaje, de aprender a dar y depositar la confianza en los demás.

Aspectos estos en los que me atrevo a decir que todos, todos, hemos necesitado ayuda, necesitamos ayuda y  necesitaremos ayuda a lo largo de nuestro desarrollo personal y profesional; y es ahí donde contar con el apoyo de un coach puede resultar un gran estímulo y una gran ayuda puntual.

Así pues, en todo proceso de cambio que acometamos en nuestra vida personal y profesional, creo sumamente importante señalar dos aspectos, sobre los que me gustaría dedicases un rato a reflexionar si lo estás haciendo así; y si lo aplicas en tu empresa, y si no lo estás haciendo, reflexiones sobre si te puede servir:

Involucración: ¿Estás realmente comprometido e involucrado con tu proceso de cambio y el de tu empresa; así como el de aquellos que te rodean y acompañan? Sólo uno mismo puede responder/se a esta pregunta, el cambio ha de llevar aparejado desde su nacimiento un verdadero grado de compromiso; sino…¿para qué te sirve?

Plasmación – Refutación: El Cambio empieza desde la reflexión, pero ha de traducirse en hechos concretos que nos conduzcan a lograr los objetivos; y para ello es necesario pasar a ser actores del mismo; y como tales actores hemos de tener visibilidad en el proceso; ha de quedar claro qué y cómo estamos evolucionando; y asumir los errores, desde el punto de vista de la oportunidad que nos generan. Diferenciando el SER del HACER sabremos gestionar los cambios desde un punto de vista profesional y objetivo.

El porqué, mejor dicho todos los porqués que nos decimos a nosotros mismos y a los demás una y otra vez, acerca de por qué no acometemos el cambio ya nos los sabemos de memoria…qué te parece si te haces las siguientes preguntas ¿PARA QUE NO LO VOY A HACER?

¿PARA QUE NO VOY A ACOMETER UN CAMBIO QUE SE ES NECESARIO?

¿PARA QUE NO VOY A PREGUNTAR Y PEDIR AYUDA?

Si crees que estas preguntas te pueden ayudar en tu cambio…ponte manos a la obra. Además…tenemos toda una vida por delante, así que las prisas se quedan fuera de esta ecuación.

Fuente http://blog.larretacoach.eu/2011/05/cambiemos-despacio-que-tenemos-prisa



Volver a la Portada de Logo Paperblog

Dossier Paperblog

Revistas