Parece que lleva trazas de convertirse en la canción del verano 2013, ya ha sido la canción del invierno, del otoño, del verano pasado, del anterior, del anterior del anterior, la canción eterna.
Como la cantan prácticamente todos nuestros dirigentes, y muchos de nuestros conciudadanos, deberíamos adoptarla como himno nacional. Y este sí llevaría letra, podríamos cantarlo en el Mundial, en las Olimpiadas y allá donde se tercie:
