La pregunta que le rondaba a Alex más por la cabeza era si les caería bien a su familia, pero luego tenía muchas más cómo ¿Les caeré bien? ¿Habrá muchos niños? ¿Cuántos serán? Sí, Alex tenía muchísimo miedo y un mal presentimiento.
Le alegraba saber que hoy conocería su familia pero más el saber que mañana iría al orfanato y saldrían las fechas de los conciertos. Mientras estaban en el coche de viaje Alex, que todavía no les había preguntado sobre ir al orfanato realmente preguntó:-Un cosa, os comenté que algún día iría al orfanato, pero no me quedó claro si podía ir o no.-Claro que sí, pero llega pronto a casa, ¿Vale?- dijo Bego.-Todavía queda una hora de viaje- comentó Jose.Alex todavía no les llamaba papa y mama. Era demasiado pronto, aunque él quería hacerlo no sería respetuoso para sus difuntos padres biológicos. La ciudad a la que fueron era muy similar a la de dónde vivían, las casa eran de dos pisos y de una sola familia, y claro se notaba qué familia tiene más dinero y menos solo viendo la entrada de la casa. Alex no se sorprendió cuando su coche se paro al lado de una de las mejores casas de allí. Estaba demasiado acostumbrado a las grandes sorpresas, pero no tanto como lo que había ahí dentro. La casa era preciosa por fuera, algo más grande que la suya y cuanto más se acercaba la entrada más grande le parecía. El jardín estaba perfectamente cuidado y todo era demasiado perfecto.-¿Todas vuestras familias tienen tanto dinero como vosotros?- preguntó Alex.-Es difícil de explicar pero más o menos sí. Ya te lo explicaremos más adelante- dijo Jose.Llamaron a la puerta y en un par de segundos la puerta ya se estaba abriendo. Por ella se estaba asomando la abuela que ya conocía. “Como se llamaba, como se llamaba” pensó Alex.-Hola Alex- pasa por favor dijo la abuela.-Hola… - dijo Alex-. Ummm.-Tere- le ayudó su abuela.-¡Eso! Perdón…-No pasa nada, pasa.Su abuela saludo a sus padres y pasaron todos, con él en cabeza.Alex no se esperaba lo que iba a pasar, en casa no había nadie. ¿Significaba aquello que no tenía más familia? Pronto lo sabría. La casa por dentro era preciosa y tenía de todo. -Sube arriba Alex y deja tu abrigo y estas bolsas en una sala con suelo de madera, la despensa- dijo Tere-. Bego, Jose subir con él, también querréis dejar vuestras cosas.Realmente nadie le había dicho a qué venían aquí, lo de ver a su familia era una suposición que hizo él al ver la ropa. ¿Se habría vestido de aquella forma para venir a comer con Tere? Alex decidió hacerles una pregunta muy sencilla a sus padres:-Exactamente… ¿Para qué hemos venido?-A comer con tu abuela, ayer nos llamó para venir a comer.Alex perdió toda la ilusión que tenía de ver a sus familias en un segundo. Hacerse ilusiones siempre era malo, porque cuanta más ilusión más duro el palo al descubrir que no era nada. En un abrir y cerrar de ojos y estaban llegando al comedor para comer con su abu…-¡Bienvenido Alex!El corazón de Alex se paró, estuvo a punto de caerse al suelo. ¡Así que tenía razón! Era verdad que las familias estarían allí. Se le humedecieron los ojos. ¿Tantas molestias se habían tomado por él? Él, el nuevo miembro de aquella familia unida. -Yo… Yo…Alex estaba en blanco, no sabía como reaccionar. Lo que pasó a continuación sí que lo mató. Empezó a sentir gente agarrándose a su cuerpo. Eran sus primos pequeños que habían ido a saludarle. Empezar a conocer a gente fue todo un desastre, todos sabían su nombre pero él no se sabía apenas ninguno. Durante la comida le sentaron entre dos de sus primos, los dos de su año. Pero él era el único con quince.La comida estuvo genial y se le hizo muy amena. Solo saco claro más o menos como era su familia. Sus padres. De su madre: un abuelo, una abuela, un tío y una tía que estaban casados los dos pero reciente mente y sus hijos, dos hijas su tío y dos hijas su tía. De su padre: Abuela, abuelo, tres tíos, dos casados y uno soltero (El más joven) Los dos casados un hijo cada uno. Uno niña y otro niño. Y una hermana que tenía tres hijos, dos chicas y un chico pequeño. Todo era muy lioso pero ya se acostumbraría, tenía tiempo de sobra.La tarde se le pasó rápido, estuvo un par de horas hablando con los primos de su edad, y en aquellas dos horas cogieron mucha confianza y se contaron casi todo. Casi todo porque Alex no podía contar que era adoptado, y eso le fastidiaba. Alex no se quería ir, estaba muy a gusto allí con sus primos y de vez en cuando jugando con sus primos pequeños o hablando con sus tíos y tías, que todos eran súper jóvenes. Lo único que le pudieron decir Bego y Jose fue que ya se volverían a ver y después de que le dijeran eso no tuvo ningún inconveniente en marcharse, con sus primos mayores hablaría a trabes de su móvil.Mañana sería un nuevo día cargado de nuevas emociones.Nota de autor:
Este capítulo quiero dedicárselo a una persona que siempre me ha ayudado y se lo agradezco mucho, Lolechu gracias. Como siempre recordaros que comentéis con vuestra opinión y que dudas, sugerencias a mi Twitter @SweetieAuryner1 . Gracias por el apoyo una vez más.
