
Para sumarme al homenaje que hoy 31 de julio se le tributa al poeta Rafael Morales en su Talavera natal, con ocasión de cumplirse el centenario de su nacimiento, rescato esta vieja entrevista (2 de enero de 1975) que le hice en su casa de Tomas Bretón un día de noviembre o diciembre del año anterior, aún con Franco en el poder, y recién llegado yo a Madrid para iniciar los estudios de periodismo. Fue la primera de una serie de entrevistas a "personajes" talabricenses de todos los campos, aunque con clara predilección por los del mundo de la cultura, que realicé con la valiosa colaboración de mi colega y amigo Ángel Luis Fernández, tempranamente fallecido y a cuya memoria y amistad rindo también un emocionado recuerdo.
Me ha sorprendido volver a leer, después de tantos años, las palabras del admirado poeta, y también generoso amigo. que fue para muchos, en aquellos casi legendarios tiempos, un acicate y un ejemplo en nuestra pasión por la escritura. Además de ser, sin duda, el principal responsable de la buena relación que Talavera tuvo durante años con el premio Adonáis.
Junto a la entrevista, en otra sección del periódico, se publicó por primera vez «Gato negro en el Paseo de las Delicias», uno de los poemas de Rafael Morales que prefiero y el primero que le oí recitar con su inolvidable modo de decir los versos, tan nerudiano. Es un poema cuya lectura me sigue emocionando. Aquí está:
GATO NEGRO EN EL PASEO DE LAS DELICIAS
Es hermoso este gato de color de paraguas
mojado por la lluvia.Miro su desamparo en medio de la calle,
miro la indiferencia de la gente,
miro su islita negra de terror y de asombro.
Podría tocar la noche y sus silencio
si acercara mi mano a su congoja,sentir entre mis dedos la esperanza de alguien
o quizás a Dios mismo
clamando en este gato,
en este miedo oscuro,
en este gran olvido de los hombres.
Rafael MORALES
(De Prado de serpientes, 1982)