El Sitio de los Dólmenes de Antequera fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad en 2016. La importante contribución del astroarqueólogo Michael Hoskin (1930 – 2021) a la puesta en valor de las orientaciones de las obras megalíticas es recordada y homenajeada en el Centro de Visitantes.
Hoskin se doctoró en Geometría Algebraica en Cambridge y terminó impartiendo Historia de la Ciencia, especializándose en Astronomía Prehistórica. Tres mil tumbas megalíticas han sido catalogadas en el Mediterráneo occidental: como resultado se ha publicado el libro descargable Tumbas, templos y sus orientaciones.
Una pequeña placita entre olivos, conforme se sube a visitar el Dolmen de Viera, está dedicada al profesor Hoskin y allí se han construido un reloj solar, una meridiana y una rosa de los vientos.
El reloj solar es de tipo ecuatorial: proyección de la sombra sobre un plano paralelo al Ecuador y gnomon (estilete) según el eje del mundo (polar). En primavera y verano veremos la sombra en el lado Norte y el resto del año en el lado Sur. La parte meridional tiene los numerales habituales indoárabes y la parte ártica con números faraónicos de sistema decimal no posicional: segmento vertical para unidad y U mayúscula invertida para decenas.
La meridiana es una placa de bronce vertical de la que sobresale una línea cuya sombra al mediodía nos señala la fecha del año por la altura solar.
El Centro de Visitantes está sin completar pero nos ofrece un valioso conjunto de líneas luminosas y orientaciones que merece la pena seguir.
