
Tal día como hoy, 2 de febrero de 1955, hace 70 años, María Felicia, Chiquitunga, ingresaba al monasterio de las Carmelitas Descalzas de ASUNCIÓN (Paraguay).
Chiquitunga:
Consagrada a Jesús
Consagrada a la Acción Católica
Consagrada en el Carmelo
Desde esta triple consagración, ofrecemos la Vida de Chiquitunga, que acaba de aparecer en Monte Carmelo, seguida del poema que refleja el lema de su consagración.
Esta breve biografía es una adaptación de la Vida de María Felicia escrita por Julio Félix Barco, ocd; ha tenido cuatro ediciones en Paraguay. Es una biografía abreviada, de divulgación, para iniciar al lector en el conocimiento de esta figura del carmelo paraguayo, desbordante de simpatía y de amor; gran apóstol de Acción Católica, que culminó sus días en el Carmelo de Asunción con fama de santidad y que hoy es beata, proclamada por el Papa Francisco el 23 de junio de 2018. Si bien es una biografía basada en la documentación de sus escritos y en los numerosos testimonios que la conocieron, no describe todas las fuentes ni da razón de esta amplia documentación. Tiene cuatro etapas, determinadas por los cuatro ambientes en que se desarrolló su vida: Villarrica (1925-1950); Asunción (1950-1955); el Carmelo (1955-1959); el Hospital de la Cruz Roja (1959). Es una vida enamorada de Jesús y de la Iglesia, apóstol y contemplativa, eucarística y sacerdotal, preocupada por los pobres y por los enfermos. Una figura de gran actualidad para la tarea evangelizadora de la Iglesia actual, que está llamada a romper las fronteras de su país natal y proyectarse como faro luminoso en la Iglesia universal.
Descarga las primeras páginas del libro en este enlace.
¡T2. O. S.![1]
Sí, todo te ofrezco, Señor,
todo cuanto hay en mí:
las alegrías de mi alma,
las agonías sin fin.
Todo te ofrezco, Señor:
mis trabajos, mis pesares,
las notas de los cantares
que a (sic) continuo elevo a Tí.
Todo cuanto hay en mí,
todo te ofrezco, Señor,
para que sea de mí
lo que te plazca, mi Dios.
Toda entera y sin reserva,
haz que me llegue a subir,
para [2] estar contigo siempre,
aunque me cueste “morir”
Fin.
[1] El lema de vida de Chiquitunga, formulado graciosamente por ella, en estos años de juventud en Villarrica, con esos signos que remedan una fórmula química, y que luego repetirá incansablemente, queda explicitado vitalmente en este poemita.
[2] Ms.: “… y…”.
