Revista Mundo vegetal

Chrysler Imperial: revisión

Por Diasderosas
Chrysler Imperial: revisión
Chrysler imperial es un rosal que tiene gran mérito en nuestro ámbito. Para comprobarlo, basta con acudir a cualquier lugar donde se vendan rosales a raíz desnuda, como ferias o mercadillos. La inmensa mayoría de los compradores adquiere los rosales en función del color, nunca por la denominació varietal. Si acaso algún nombre es mendionado es el Chrysler Imperial. También, los acérrimos defensores del híbrido de té, tan típicos de Catalunya, lo valoran muy positivamente. Yo sería mucho más tibio respecto de él: no es ni la mejor rosa en cuanto a forma de la flor; es fragante, pero hay muchos rosales bien perfumados; el arbusto tampoco reúne los niveles óptimos de sanidad para dejarlo a su libre albedrío sin fumigaciones; y, por último, el resultado global del rosal en el jardín es muy mejorable.
Es una rosa mitad del siglo XX, hibridada por el estadounidense Lammerts en 1952. Si por algo es recordado Lammerts como hibridador es por rosales como el propio Chrysler o el mucho mejor Queen Elizabeth, ambos de grandes flores pero de características muy distintas. En el año 1957 apareció la mutación trepadora de Chrysler Imperial. Como otras muchas mutaciones trepadoras de híbridos de té, suele tener una buen despliegue primaveral seguido de flores esporádicas.
Intentaré hablar de los problemas que potencialmente puede encontrarse el que adquiere este rosal sin tener mucha idea acerca del tema. Es normal que alguien lego en rosales y que quiera iniciarse en su cultivo adquiera los que tenga más a mano. Pero esta fácil accesibilidad puede ser un arma de doble filo, porque una mala elección inicial puede condicionar que un aficionado en potencia rehuya para siempre de los rosales. Chrysler Imperial , como otros híbridos de té rojos, suele tener un crecimiento muy erecto y poco ramificado, lo cual lo hace muy poco idóneo para tiesto. Es un problema que en jardín, y entre otras plantas y arbustos, puede ser disimulado. De todos modos, como me comentaron en Horticultura Dot, hay híbridos de té rojos de esa misma época con crecimientos mucho más desgarbados, como Mister Lincoln.
En cuanto a su resistencia a los hongos, en Chrysler Imperial se trata más de prevenir que de curar. Es un rosal sensible a mancha negra y roya: es mejor anticiparse a ellas. En el blog podéis encontrar artículos dedicados a enfermedades y alteraciones de los rosales. No utilizaría con él fungicidas de cobre, creo que resulta algo sensible.
Por lo que respecta a la poda anual de este rosal, existe o una tendencia muy acusada a creer que son benefiosas las muy drásticas, pero no creo que sea así. Una cosa es que las tolere y otra que le convengan. Tal y como me comentó una aficionada, lo mejor es no podarlo demasiado. Una poda en vaso poco radical funcionará perfectamente y permitirá que ramifique mejor. Aquí os dejo unos artículos sobre poda.
"Una rosa es una rosa es una rosa".
Gertrude Stein.


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