
La técnica consiste en extraer de la parte posterior del cuero cabelludo del paciente, los pelos a trasplantar, unos 30 o 40 folículos. Se anestesia el párpado protegiendo la córnea y se hace una incisión en el borde palpebral injertando uno a uno los pelos.
No requiere ingreso y la persona puede hacer vida normal después de la operación, que puede durar aproximadamente 1 hora. Como mantenimiento en casa se aplica un bálsamo en los párpados y los resultados no se consolidan hasta pasados 3 ó 4 meses. El único inconveniente es que la persona tendrá que recortar las pestañas a medida que vayan creciendo.
¿Hasta dónde llegará el ser humano para perfeccionar su imagen?...
