Revista Coaching

Coaching: La diferencia entre mediocres y ganadores

Por Coach2coach @Esther_Roche

¿Cuál es la diferencia entre mediocres y ganadores?

Llevo años haciéndome esta pregunta y cada día estoy más convencida de que tengo la respuesta.

¿Y tú? ¿Te has hecho alguna vez esta pregunta?¿Te has preguntado alguna vez “pero qué tiene Fulanita o Menganito que yo no tenga”? Levante la mano quien haya pensado que se debe a “circunstancias”, a la suerte o el azar. A que ellos tenían o tienen recursos que yo no tengo. Guaaaaa, toda la sala llena de manos levantadas. Esto es un atraco.

CoachingPues no. Nada tiene que ver con la suerte ni con las circunstancias. ¿O acaso no conoces a un montón de gente que lo ha tenido todo y su vida se ha ido al garete? “Ah, es que no supieron gestionarlo”. Ññññña. Si no supieron gestionarlo, ¿será que esos éxitos no tuvieron que ver con las circunstancias? ¿O es que solo influye la persona en la parte negativa? Si alguien lo tiene todo y lo pierde, no supo gestionarlo, es culpa de la persona. Pero si alguien no tiene nada, es culpa de las circunstancias. No estamos despejando la misma equis. Trampa. El azar no existe más que cuando le abrimos la puerta, métetelo en la cabeza.

¿Acaso no conoces a un montón de gente que lo ha tenido todo y su vida se ha ido al garete?

En aquellos años, allá por el 1999, llegué a la conclusión de que la clave de esta diferencia radicaba en el conocimiento, la información. “La información es poder”, se solía decir. Había cosas que la gente que triunfaba sabía y los demás no sabíamos. Sin embargo, profundizando en este “estudio” que me tomé de forma personal, me di cuenta de que no era eso. Había gente que tenía toda la información necesaria y no era capaz de sostener el éxito que habían conseguido.

Unos cuantos libros después, encontré otra posible respuesta. La diferencia era que toda la gente que conseguía el éxito era muy positiva ante la vida. Todo esto emanaba de aquella corriente de positivismo galopante propio de El Secreto y chorradas por el estilo. Sé positivo, desea las cosas con la fuerza suficiente y el universo se confabulará a tu favor. Decidí seguir leyendo, obvio. No estaba del todo convencida de que, como el del chiste, si deseaba mucho una bicicleta, fuera a aparecer una en la puerta de mi casa.

Después de varios libros más, llegué a una conclusión más convincente: no era la información. No era la actitud. Era la gestión del tiempo. ¡Claro! ¡Ahí estaba la clave! Se trataba de gestionar el tiempo de forma eficaz y eficiente, poniendo las prioridades en su lugar correspondiente, y todo lo demás caía por sí solo en el lugar adecuado.

…esa sensación de irse a la cama todos los días exhausto pero sabiendo que has aportado a tope…

Bueno, pues adivina. Tampoco era la gestión del tiempo. De acuerdo, todas esas cosas, información, actitud positiva (actitud positiva, no positivismo mágico), gestión del tiempo, eran importantes, incluso esenciales. Pero eso no era lo que de verdad marcaba la diferencia. Ni tampoco eran la determinación, la perseverancia, el sacrificio o la iniciativa. ¿Quieres saber cuál es la clave?

Te lo voy a decir, y no es ningún secreto. Y no solo no es un secreto, es que además, es sencillo como la vida misma. (Tú dirás: “¿Sencillo como la vida misma? Esta tía está loca o no ha vivido”. Bien, no quiero irme por los Cerros de Úbeda, pero la vida es de lo más sencilla, solo que nosotros la hacemos complicada. Ese es otro cantar, algún día escribiré un post). Decía que la clave que marca la diferencia entre mediocres, personas que pasan por la vida como una sombra de lo que podrían ser, y los verdaderos ganadores, es sencilla.

La forma en que te comunicas determina la forma en que se desarrolla tu vida
Esa sensación de que te has vuelto a superar, hoy también, igual que ayer, y anteayer. Igual que lo harás mañana, porque te hace feliz.

¿Quieres saber la clave? La clave es la comunicación. La que tienes contigo mismo/a y la que tienes con los demás. La clave es sencilla, pero explicarlo es complicado y algo más largo. Pero como este post ya va haciéndose un poco largo, dejaremos la explicación para el próximo. Te voy adelantando una idea básica: LA FORMA EN QUE TE COMUNICAS DETERMINA LA FORMA EN QUE SE DESARROLLA TU VIDA, es decir, si te comunicas de forma globalmente negativa, tu vida se desarrollará de forma globalmente negativa. Después de todo, somos lo que pensamos, y lo que pensamos que somos.

Te espero en el próximo post ¿Te apuntas? Puedes hacerlo en el formulario


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