Hola chicas, buenos días.
Hoy un traigo un bolso, un clutch, en un precioso verde agua o un suave verde manzana... y esto es lo que me ha llevado a encontrarle su nombre: este bolso se llama “Morder la manzana”, como el libro de Leticia Dolera.
Forma parte de mi colección Chéster, tejida en el sofá de casa, donde cada pieza nace despacio, entre cojines y mantas.

“Morder la manzana” es un ensayo que habla del feminismo desde lo cotidiano. Leticia Dolera reflexiona sobre las desigualdades que muchas veces pasan desapercibidas, sobre cómo hemos aprendido a mirar el mundo… y sobre la necesidad de cuestionarlo.
No es un libro teórico sin más: está lleno de experiencias, de ejemplos cercanos, de momentos en los que una se reconoce. Habla de crecer, de darse cuenta, de incomodarse y también de despertar.
Morder la manzana, en este contexto, es dejar de aceptar lo establecido sin preguntarlo. Es elegir mirar con otros ojos.

Está tejido a mano con Caricia Centella, punto a punto, sin prisa...
Igual que el libro invita a replantearse muchas cosas, esta colección nace de una necesidad parecida: bajar el ritmo, volver a lo manual, crear desde otro lugar.
“Morder la manzana” no es solo un nombre bonito para un bolso. Es un recordatorio.
De que podemos elegir. De que podemos parar. De que podemos hacer las cosas de otra manera.
Aunque sea, simplemente, tejiendo en el sofá.
Buen Jueves.
