Hola chicas, buenos días.
Hoy os traigo una nueva prenda de mi colección Chester, esa colección en la que cada pieza lleva el nombre de un libro. Esta vez me he decidido por Solo humo, una novela de Juan José Millás, y creo que el nombre le va como anillo al dedo a esta blusa de crochet.
Solo humo, publicada en 2023, es una novela de Juan José Millás que nos invita a reflexionar sobre la imaginación, la identidad y esa frontera tan curiosa que separa la realidad de la ficción. Su protagonista, Carlos, recibe una herencia inesperada de un padre al que apenas conoció y, a través de los objetos y los escritos que encuentra en su casa, comienza a descubrir una vida que le era desconocida.

Me gusta esa idea de descubrir historias detrás de las cosas, de encontrar algo especial donde a primera vista quizá no veamos demasiado. Y, aunque mi elección del título tiene una razón mucho más sencilla, me parecía bonito traer también un poquito de literatura a esta nueva creación.
¿Por qué Solo humo? Pues, sobre todo, por su color. Un gris suave que me recuerda al humo que se desvanece en el aire. Un tono discreto, elegante y muy fácil de combinar, de esos que terminan convirtiéndose en imprescindibles en el armario.

Para tejer esta blusa he utilizado Eco Eco de Casasol, comprado en El Duende del Patchwork, un hilo de algodón que me encanta para las prendas de entretiempo y verano.

Su aspecto natural y su caída son perfectos para este tipo de proyectos. El calado luce muchísimo. Además, el algodón aporta esa textura tan bonita que hace que una prenda hecha a mano tenga personalidad propia.
Me gusta elegir el hilo pensando no solo en el color, sino también en cómo va a comportarse una vez tejido. En este caso, quería una blusa ligera, con movimiento y con un punto artesanal que se apreciara en cada detalle. Y creo que Eco Eco ha sido una elección estupenda para conseguirlo.
El diseño tiene un bonito calado que recorre toda la prenda.
También he querido cuidar los pequeños detalles, como las aberturas laterales del bajo, que le dan un toque desenfadado y ayudan a que la blusa tenga una caída más natural.

Y si algo me gusta de esta prenda es su versatilidad. En una de las fotografías va con una falda pantalón blanca, una combinación fresca y veraniega que deja todo el protagonismo al tejido. En la otra, la he combinado con un mono lencero negro, consiguiendo un conjunto algo más elegante y con un contraste precioso entre el gris y el negro.

Dos maneras muy diferentes de llevar la misma blusa, y seguro que todavía se me ocurren muchas más. Con unos vaqueros, un pantalón de lino o una falda sencilla también puede quedar ideal.
Porque, al final, eso es lo que busco cuando tejo una prenda para mí: que sea bonita, que me resulte cómoda y que pueda sacarle partido de muchas formas diferentes.
Ahora os toca a vosotras: ¿cómo os gusta más, con la falda pantalón blanca o sobre el mono lencero negro?
Buen viernes y buen finde.
