Revista Salud y Bienestar

Comiendo contra el reloj

Por Facildedigerir @facildedigerir

Texto original escrito por Ana.  

Eating on the go

Foto: WebMD

¿Cuánto tiempo de tu día le dedicas a comer?

Saca cuentas: si eres de esas personas que no realizan un desayuno formal sino que comen “cualquier cosa” en el camino (10 min), después comen rápidamente en el comedor del trabajo o peor aún frente a su escritorio (15 min) y después cenan frente a la tele (15 min)…el resultado es menos de una hora.

La velocidad en que ingieres los alimentos impacta en tu peso, en tu nivel de estrés y en tu salud en general. A mayor velocidad, menor aprovechamiento de los alimentos.

  • Comer despacio es importante porque:

La digestión comienza en la boca.

Tendemos a relacionar la digestión con el estómago y/o los intestinos, pero esto es parcialmente correcto. Realmente la digestión inicia en la boca donde los dientes reducen el tamaño de los alimentos para que estos puedan ser digeridos más fácilmente en el estómago y los intestinos. Además, ciertas enzimas, encargadas de la desintegración de los alimentos en partículas pequeñas y digeribles, son secretadas en la boca.

Da tiempo para que tu cuerpo registre la sensación de saciedad.

El cuerpo tarda alrededor de 20 minutos en detectar la saciedad, por lo que al comer rápidamente no permitimos que el organismo emita la señal de que ya está satisfecho y por lo tanto seguimos comiendo aunque fisiológicamente el cuerpo haya obtenido el alimento que necesita. Comer demás se traduce en calorías extras que pueden ocasionar sobrepeso si esta práctica es cotidiana y problemas intestinales como “empacho”, cólicos o incluso diarrea y vómito.

Permite que el cuerpo aproveche mejor los nutrientes de los alimentos.

Masticar los alimentos permite reducir su tamaño e iniciar la formación del bolo alimenticio, una masa compuesta por alimentos, saliva y otros líquidos, que pasará por el esófago hasta el estómago. Si no se mastican los alimentos los suficiente, es difícil que los grandes trozos sean digeridos posteriormente y el cuerpo los desechará. Masticar lentamente y por tiempo suficiente permite la formación del bolo y el posterior aprovechamiento de los nutrientes.

Se producirán menos gases y se evitarán problemas digestivos.

Los trozos de alimento que no fueron apropiadamente triturados, ocasionarán problemas digestivos que pueden causar gases e incluso estreñimiento.

Comerás menos, una gran herramienta clave para adelgazar.

Si comes despacio, darás tiempo a que tu cuerpo detecte la saciedad, encontrando la cantidad necesaria para que tu cuerpo se alimente correctamente y evitando comer demasiado.

Disfrutarás más los alimentos.

Comer es un placer no una carrera contra el reloj. La degustación de los alimentos se realiza a través de la boca y del olfato, y esto lleva su tiempo. Huele, saborea y disfruta de las diferentes texturas, sabores, colores y aromas de los platillos. Descubrirás que es una actividad muy placentera y desestresante.

  • Recomendaciones para comer pausadamente:

A la hora de la comida, no hagas otra cosa más que comer.

Considera la hora de la comida con un momento para ti mismo. Un momento para invertir en tu salud, no una mera obligación fisiológica.

Dedícale al menos 30 minutos a cada comida del día.

Considerando las tres comidas principales del día, dedícale a cada una al menos 30 minutos, dedicarle una hora y media de tu día para tener una correcta nutrición no es mucho pedir, ¿no lo crees?

Mastica.

Aunque parece chistoso, muchas personas prácticamente tragan los alimentos. Recuerden que tenemos dientes que cumplen una función muy importante en nuestra digestión.

Selecciona platillos que te gusten.

La comida debe ser una actividad placentera, procura seleccionar alimentos nutritivos y que te gusten.

Pon la mesa y preocúpate por la presentación.

La belleza es un ingrediente importante en la preparación de los alimentos, como se dice comúnmente, de la vista nace el amor.

Considera la alimentación como un acto de amor a nosotros mismos.

Lo que comemos es un reflejo de qué tanto nos queremos. Observa qué tipo de alimentos ingieres y cuánto tiempo le dedicas al acto de comer, ¿qué dice de ti?

Sigue la técnica oriental del Hara Hachi Bu.

Los japoneses rezan el mantra “Hara Hachi Bu” antes de ingerir alimentos para recordarse a sí mismos que deben comer hasta sentirse satisfechos, en vez de llenos. Tengo un artículo dedicado a este tema para que lo conozcas mejor y lo pongas en práctica.


Filed under: Nutrición para no nutriólogos 


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