
“Hay que soñar a lo grande”. Esta es la frase que está escrita en las zapatillas deportivas del protagonista de “Como cabras”. Will Harris es una cabra de pequeñas dimensiones que trata cumplir un sueño de su infancia, ser uno más en el rugeball, un deporte ficticio que mezcla el baloncesto con el rugby, donde la altura y el tamaño importan.
El protagonista de esta comedia de animación deportiva es una cabra simpática, joven y enrollada que se dedica a repartir comida en su ciudad natal. La oportunidad de enfrentarse a una estrella del rugeball y una actuación determinada e incluso descarada le permitirán hacerse viral y tener la posibilidad de formar parte de la plantilla junto a su referente deportivo. Pero su recibimiento en el equipo no será el esperado, deberá ganarse un puesto y a sus compañeros.
En el deporte, en ocasiones hay luchas de egos y estrellas que tratan de poner el foco sobre sí mismas, pero con un buen entrenador y una organización adecuada, los integrantes pueden llegar a entenderse y funcionar como equipos cohesionados en el campo o en la cancha.
El sueño de cualquier rugeballer es llegar a ser GOAT (Greatest Of All Time), que significa “el mejor de todos los tiempos”, pero también es una palabra en inglés que significa “cabra”, un doble significado conveniente para este largometraje.
La animación está bien hecha, los protagonistas son animales diversos como jirafas, toros, osos, felinos grandes o conejos. Esta película se puede comparar con otras de animación como “Zootrópolis” o “Tipos Malos”, pero en “Como cabras” se integran valores deportivos y es más monotemática. Quizá se deba a que uno de los productores que hay tras el proyecto es la estrella de la NBA, Stephen Curry.
La motivación es un valor fundamental, demuestra que cuando las ganas son lo suficientemente grandes y las oportunidades se cruzan y se aprovechan, cumplir un sueño es posible.
La inclusión con el sorpasso de estereotipos es otro valor, ya que Will no cumple los estándares físicos para ser parte de un equipo de rugeball, pero demuestra que tiene potenciadas otras habilidades como la agilidad y un buen tiro.
Algunas escenas parecen un cómic en movimiento, como a la hora de meter puntos, y otras son entrañables, ya que parte de la nostalgia de la película se basa en la relación estrecha que Will tenía con su madre cuando era pequeño y cómo ella creía en él.
Los valores deportivos, la inclusión, la motivación, los referentes deportivos, los sueños cumplidos y la capacidad de mejora a nivel personal y grupal son temas destacados en este largometraje producido por Sony.
