El Centro de Investigación y
Prevención de Lesiones Harborview (HIPRC) desarrolló un protocolo para una
respuesta estandarizada a estos eventos. Pero no hay pautas sobre si un método
no invasivo para medir el dióxido de carbono de las exhalaciones de los
pacientes, conocido como capnografía de marea final, es tan efectivo como
extraer sangre a través de la arteria de un niño. En un estudio publicado en JAMA, los investigadores del HIPRC respondieron
a esa pregunta clínica. Probaron las dos formas de detectar dióxido de carbono
y encontraron una baja concordancia entre el uso de una línea arterial y la
capnografía de marea final. Los investigadores analizaron los casos de 137
niños menores de 18 años que ingresaron en la Unidad de Cuidados Intensivos
Pediátricos de Harborview entre 2011 y 2017. Entre estos niños, los
investigadores tenían 445 puntos de datos emparejados de ambos métodos de
diagnóstico. En general,
solo el 42 % de los datos emparejados estuvo acorde y este fue aún menor durante las
primeras ocho horas después del ingreso, con el desarrollo del síndrome de
dificultad respiratoria aguda. Medir el nivel de
dióxido de carbono a través de una arteria sigue siendo el método de diagnóstico más
preciso para el trauma cerebral pediátrico.
Revista Salud y Bienestar
El Centro de Investigación y
Prevención de Lesiones Harborview (HIPRC) desarrolló un protocolo para una
respuesta estandarizada a estos eventos. Pero no hay pautas sobre si un método
no invasivo para medir el dióxido de carbono de las exhalaciones de los
pacientes, conocido como capnografía de marea final, es tan efectivo como
extraer sangre a través de la arteria de un niño. En un estudio publicado en JAMA, los investigadores del HIPRC respondieron
a esa pregunta clínica. Probaron las dos formas de detectar dióxido de carbono
y encontraron una baja concordancia entre el uso de una línea arterial y la
capnografía de marea final. Los investigadores analizaron los casos de 137
niños menores de 18 años que ingresaron en la Unidad de Cuidados Intensivos
Pediátricos de Harborview entre 2011 y 2017. Entre estos niños, los
investigadores tenían 445 puntos de datos emparejados de ambos métodos de
diagnóstico. En general,
solo el 42 % de los datos emparejados estuvo acorde y este fue aún menor durante las
primeras ocho horas después del ingreso, con el desarrollo del síndrome de
dificultad respiratoria aguda. Medir el nivel de
dióxido de carbono a través de una arteria sigue siendo el método de diagnóstico más
preciso para el trauma cerebral pediátrico.
