Revista Ebusiness

Como diseñar un negocio digital SaaS a prueba de IA y Google

Por Vmartinp @vmdeluxe

Estos últimos años han sido años realmente complicados para muchos pequeños negocios digitales como, por ejemplo, los nichos de contenido vertical.

Google no ha parado de “petar” con anuncios el “above the fold”, la zona de la página que se puede ver sin hacer scroll, y las respuestas directas por la IA han restado una inmensa cantidad de tráfico a muchas webs.

Yo también he sufrido estos cambios. Mi web, Ciudadano 2.0, fue durante muchos años la web mejor posicionada en habla hispana un nicho tan rentable como el hosting.

Eso, hacia la mitad del 2022 empezó a cambiar radicalmente y hoy no está muerta del todo, pero se ha quedado en una fracción de lo que fue.

Nos guste o no, estamos ante un cambio de era: la era de captar tráfico “fácil” masivo desde Google se ha terminado y ante esto, mucha gente se está planteando cambiar de negocio digital.

Pero, ¿cómo podemos plantear un negocio digital que sea resistente a estos cambios?

En mi caso, la respuesta fue un cambio radical, un proyecto tipo SaaS, Deutsch GO!, que aún se encuentra en sus inicios, pero ya cuenta con una visión y objetivos bastante completos, mucho trabajo entre bastidores ya realizado y un primer prototipo publicado.

En este post te voy a contar la esencia del proceso de razonamiento que me ha llevado a decantarme por esta alternativa y de aquí extraeremos principios generales que puedes para filtrar negocios SaaS viables y también otros negocios digitales que no sean SaaS.

¿Cómo diseñar un nuevo negocio digital mucho más sólido?

Creo que a esta pregunta prácticamente ya hemos respondido en lo anterior, pero vamos a darle una perspectiva práctica, para tocar las cosas un poco más con las manos.

En mi caso, ¿cuál fue la estrategia y criterios de cribado?

Para ello, voy a tirar de mi proyecto como ejemplo concreto.

En mi caso, fue en el año 2022 cuando se produjo un declive muy pronunciado de la web y aquello ya me daba mala espina porque intuía que no iba a ser algo coyuntural. Cuando unos meses más tarde salió ChatGPT lo tuve clarísimo: aquí hay que plantearse muy seriamente cosas nuevas.

Desde entonces fue un proceso de ir rumiando opciones, un proceso largo, de meses. Lo más importante de ese proceso fue aplicar un filtro de criterios que el nuevo negocio tuviese que cumplir para ser lo más fuerte posible ante este nuevo entorno, especialmente ante la evolución de la IA.

No puedo poner aquí todos los criterios filtrado porque son muchos, pero te cuento los que fueron los más importantes para mi caso en particular:

1. Abrazar a la IA

En primer lugar, asumir la situación. La IA ha llegado para quedarse. Puedes elegir entre combatirla (vas a perder, esto es 100% seguro) o abrazarla, es decir, usarla y no sólo eso, aprender a usarla cada mejor para potenciarte.

Para mí, la elección era muy clara. Y sí, duele dejar atrás algo que has construido durante años, y da vértigo hacerlo. Pero no tomar una decisión así a tiempo puede ser desastroso.

2. Encontrar mi ventaja injusta

Éste era uno de los criterios que tenía más claros: encontrar mi ventaja injusta, algo dónde fuese muy difícil competir conmigo. Esto es un clásico del emprendimiento: la famosa “unfair advantage”.

En mi caso, vi que esta situación se podía dar en la combinación de mi dominio de idiomas + mis conocimientos de marketing + mis conocimientos y experiencia en desarrollo de software:

  • Soy bilingüe alemán / español (he nacido en Alemania), con un nivel de inglés también cercano a nativo.
  • Tengo más o menos una década de experiencia como profesor de alemán (empecé en el colegio mayor para sacarme un dinero extra y fue muy bien, así que seguí bastante años más, incluso cuando ya trabajaba en mi profesión). Sé cómo funcionan los alumnos, qué funciona con ellos, que no. Donde están las dificultades con este idioma, cuáles son las estrategias que funcionan para que aprendan lo máximo en el mínimo de tiempo, etc.
  • Tengo una tonelada de experiencia en el desarrollo de software, una profesión a la que llegué, además, por vocación. Tuve mi primer ordenador con 14 años y desde el principio lo que más me motivaba era programarlo. Lo del marketing online con Ciudadano 2.0 fue prácticamente un “accidente”, un entretenimiento de tiempo libre que fue a mucho más de lo que nunca me habría imaginado. Mi sector “de toda la vida” es el desarrollo de software.
  • Mi experiencia como padre de niños que han ido al Colegio Alemán de Madrid y la experiencia de que ver que cómo se trabaja ahí (y seguramente igual en muchos otros colegios similares), por expresarlo de una manera diplomática, es “manifiestamente mejorable”. Es decir, sé lo que hacen otros, y más concretamente, lo que hacen mal.
  • Mis conocimientos de SEO, marketing online y negocio digitales en general. No soy ningún crack del SEO, pero suficiente como para llevar mucha ventaja a muchos otros emprendedores que se pudieran plantear un proyecto así porque ellos están en cero patatero. Simplemente el hecho de saber lo que es y la importancia que tiene ya marca una gran diferencia.

No es una combinación única, pero es “rara”, suficientemente específica como para que haya realmente sólo un grupo reducido de personas que puedan competir con el mismo esfuerzo en el diseño y desarrollo de una plataforma de este tipo.

Y ojo: estamos hablando de un mercado «petado» como lo es el mercado del aprendizaje de idiomas.

Precisamente por eso, esta ventaja injusta es tan crucial: o conoces de una manera prácticamente milimétrica el sector, las debilidades de los demás y cómo aprovecharlas para desarrollar modelos mejores u olvídate de intentarlo.

Así que esa es lo que considero mi ventaja injusta personal en mi proyecto.

3. Plantear un proyecto ambicioso y difícil

Otra cosa que tenía muy clara es que iba a apostar por la vía “incómoda”, un proyecto complicado y laborioso. Ya tan sólo eso, iba a ser una barrera de protección muy grande.

Esto tiene una contrapartida obvia muy importante: la travesía por el desierto hasta que empieces a ver los primeros frutos es la larga, años, varios años. Y, además, créeme que psicológicamente es verdaderamente difícil seguir motivado. Te entran mil dudas en el camino de si no estás haciendo el tonto a lo grande.

Este proyecto es una aplicación con una base de datos compleja detrás que trata de modelar el lenguaje porque eso es lo que va a dar pie a funcionalidades que sólo encuentras en las grandes plataformas como Duolingo o Babbel.

Y ahí reside precisamente una de las mejores barreras de protección de este proyecto. Todo el mundo puede acabar aprendiendo a hacer tutoriales de WordPress, pero esto, esto es otra historia.

¿Quién se plantea algo tan desagradecido? Cuatro gatos, empresas o startups con el músculo financiero suficiente, emprendedores pequeños como yo y algún loco más que haya por ahí.

4. Escoger un nicho de mercado “aburrido”

Hay una metáfora psicológica que me encanta y que es la del objeto reluciente (“shiny object”).

Describe la tendencia de muchas personas de dejarse distraer fácilmente con cada novedad que van apareciendo y que le parece más prometedora que las que tienen entre manos generando una tendencia a abandonar constantemente cosas buenas por meras promesas que en la mayoría de los casos al final no se cumplen.

Esto pasa en financias, en emprendimiento, en cacharros tecnológicos que te compras en Amazon, en todas partes.

El quid de la cuestión es que suele acabar produciendo fracasos: fracaso económico, emprendedores que nunca consiguen consolidar una posición fuerte en su nicho, gente que no llega a fin de mes cada mes, etc., etc., etc.

Esto está pasando también, como no podía ser de otra forma, con el hype en torno a la IA.

¿En qué sentido?

En muchos, pero me interesa específicamente la tendencia a la “virguería basada en IA”, proyectos difíciles, muy “sexies”, sí, pero muy nuevos y de dudosa utilidad real y éxito en el mercado. Un estilo de apuesta muy fuerte y con demasiadas incógnitas para mi gusto.

Y también me han llamado siempre la atención proyectos que se exponen descaradamente a ser pisados por la evolución de las IA generalistas como, por ejemplo, ChatPDF (extraer contenido de PDFs) o Remove.bg (eliminar el fondo de imágenes).

En mi caso, he preferido el enfoque contrario: buscar en conceptos “tradicionales”, negocios “aburridos” dónde gracias a la IA de repente eres capaz de competir con jugadores mucho más grandes y mejorar incluso lo existen.

5. Buscar un nicho que requiere de procesos estructurados

Antes ya expliqué la problemática de los procesos estructurados para los chatbots y cómo las actividades que requieran interacciones con procesos estructurados con sus usuarios ya vienen de manera natural con una barrera de protección anti-IA.

6. Integrar al factor humano como aportación de valor

Este aspecto no lo tengo abordado aún y está relativamente lejos, pero hay muchas opciones, desde comunidades de usuarios, una pequeña red social interna de los usuarios, hasta la integración de profesores humanos, por ejemplo, para trabajar puntos muy específicos que funcionan mucho mejor con un humano: trabajar la pronunciación, practicar conversaciones, etc.

Ejemplos de otros criterios interesantes

Aún hay muchas más estrategias de defensa. Así que rematamos con algunas ideas más. No son los criterios que yo he usado, pero no por ello no son ideas muy interesantes para otros proyectos.

Busca “Fosos económicos”

El término de “foso económico” o Economic Moat es un concepto del mundo de la inversión que siempre me ha llamado mucho la atención. Fue popularizado por Warren Buffett y se refiere a la ventaja competitiva que protege a una empresa de sus competidores, permitiéndole mantener beneficios extraordinarios a largo plazo.

Es uno de esos criterios de oro cuando inviertes en bolsa y quieres tomar buenas decisiones en la elección de tus acciones y evitar jugar al casino.

Es el motor que genera ese foso es el efecto red. Ocurre cuando el valor de un producto o servicio aumenta para los usuarios actuales a medida que se unen nuevos usuarios.

Un ejemplo clásico es WhatsApp.

No te quedas porque te obliguen, sino porque ahí es donde están todos tus contactos. Sin que la empresa tenga que hacer nada especial, una vez llegado a ese punto, esto te ata muchísimo.

Irte a otra app te supondría una pérdida de valor social (un coste de cambio emocional y logístico). No es un efecto forzado con extorsión por parte del fabricante. Es un efecto natural del propio negocio.

Ejemplo de prácticas forzadas poco éticas son, por ejemplo, los contratos de permanencia (que sería la versión «poco ética» o forzada), aprovechar el poder una marca para boicotear estándares y con ello hacer a sus clientes más cautivos (lo que ha hecho Apple muchos años con estándares propios para conectores, etc.) y así sucesivamente.

Eso último no son un verdaderos Moats, eso son estrategias muy criticables con cierto grado de mala fe para hacer cautivos a los clientes. Cuando logras un verdadero Moat, no necesitas esas prácticas. Es simplemente una consecuencia natural de un modelo de negocio brillante.

Ideas que ya existen, pero que son claramente mejorables o simplificables

En muchos campos hay grandes soluciones muy conocidas, pero que no por ello son perfectas y/o no han querido cubrir las necesidades de los clientes más pequeños (mucho más sencillas).

Si eres un experto en determinadas áreas donde puedes identificar a usuarios frustrados, o bien, porque las soluciones que manejen son malas, o bien, porque necesitan soluciones, pero las soluciones que hay no se les adaptan bien (demasiado complejas para su casuística, etc.), etc.

Ahí puede haber también grandes oportunidades.

Precios excesivos de los líderes

Aquí un ejemplo que se me viene a la cabeza es, por ejemplo, DinoRank. Una herramienta de SEO española que se ha consolidado como alternativa frente a las grandes marcas, por una fracción de su precio.

El mundo de las herramientas SEO es un mundo muy caro. Los precios de los líderes (Semrush, Ahrefs, etc.) no bajan de los $100 incluso en sus tarifas más baratas. Es cierto, que, a cambio, recibes un conjunto de funcionalidades muy ricas, especialmente en Semrush, en mi opinión.

Pero como usuario activo de Semrush desde hace casi una década, te puedo decir más del 70-80% de esa funcionalidad nunca la he usado, no por desconocimiento, sino porque para mi caso, no me aportaba suficiente valor como para dedicarle el tiempo que requerían. Y no es porque sea un usuario básico, sino porque ya son funcionalidades cuya utilidad frente al tiempo que te consumen es dudosa.

Es decir, como en casi todo, aquí aplica la Ley de Pareto del 80/20. Aplicado aquí sería que al 80% de los usuarios les basta con el 20% de esa funcionalidad, pero estás pagando el 100% porque, por razones que nunca he entendido (bueno, en realidad, sí…), ninguna de estas empresas te da la opción de un acceso mucho más granular.

Aquí es dónde DinoRank con su jugada ha triunfado. Por una fracción del precio tienes toda esa funcionalidad que realmente necesitas y más, incluso funcionalidad que como tal no tienen ni SEMrush, ni Ahrefs.

Un prompt para filtrar ideas SaaS

Cómo pequeño bonus, te dejo aquí un prompt que te ayudarán mucho a explorar ideas SaaS, especialmente si todo esto es muy nuevo para ti:

“Actúa como un consultor experto en negocios SaaS unipersonales.

Quiero crear un side-project de SaaS. Mi perfil es el siguiente:

1.) Conocimientos técnicos: (Pon aquí tu opción. Por ejemplo: «Experiencia en desarrollo software», «Sin experiencia en desarrollo software, pero me motiva la tecnología»)

2.) Sectores en los que cuento con experiencia: (descríbelo aquí)

3.) Mi «ventaja injusta»: (descríbela aquí)

4.) Disponibilidad: XX horas semanales.

El objetivo es que sean negocios que dependan lo menos posible de Google y cuenten con un foso defensivo ante la IA (sobre todo, contra los chatbot IA generalistas), pero que la vez pueden usar la IA a su favor.

Ejemplos del fosos defensivos «anti-IA» son:

1.) Que el SaaS implemente procesos no triviales que no encajan con las capacidades de ChatBots.

2.) Que involucren el factor humano, que la presencia e interacción con humanos sea percibido como valor añadido por los usuarios.

3.) Sectores donde el factor «alucinación» de la IA es inaceptable.

4.) Que tengan un componente de juicio crítico y sentido común difícilmente asumible por una IA.

Sobre estas premisas confeccionar una lista de 25 ideas con el siguiente formato:

x) (idea): (descripción de la idea por qué es demandada y por qué funciona como negocio «anti-IA»)

Prioriza ideas que:

1.) Ya existen, son probadas, pero donde es realista pensar en las soluciones que mejoren las que lideran el mercado a la vez que son viables para mi perfil.

2.) Donde las soluciones actuales tienen precios excesivos y se puede plantear una variante muy simplificada pero útil que con un precio mucho más bajo puede llegar a un nuevo público.”

Creo que ya sirve como un buen punto de partida, pero por supuesto, es mejorable. A partir de aquí, cacharrea tú, seguro que te van a venir ideas de cómo irlo refinando por tu cuenta.

Por otra parte, “tunéalo” a tu medida.

Por ejemplo: está diseñado para darte muchas ideas, pero con una descripción compacta. Pero quizás prefieres lo contrario. Sólo 5 ideas, pero profundizando mucho más en la explicación de la idea, por qué puede funcionar, etc.

¿Es un negocio SaaS una buena opción para ti?

Emprender en el mundo SaaS requiere una dosis de realismo que el hype actual del «vibe coding» a veces nubla: no basta con pedirle cosas a una IA si no se comprenden los cimientos.

Para quienes ya tienen experiencia en desarrollo, las puertas están abiertas de par en par, pero para el entusiasta que empieza de cero, diría que el camino exige al menos un año de aprendizaje intensivo en tecnologías clave como PHP, SQL y JavaScript.

No es una ruta imposible, pero sí un reto de fondo muy importante que requiere disciplina para dominar no solo el código, sino la lógica y la seguridad que sostienen cualquier aplicación seria.

Sin embargo, si la tecnología no es tu fuerte ni tienes la motivación para dedicar cientos de horas a aprenderla, un SaaS unipersonal puede convertirse en una montaña inescalable.

En este escenario, la clave no es forzar una habilidad que no posees, sino cambiar de estrategia: la figura de un socio tecnológico o un equipo competente es fundamental. Delegar la arquitectura técnica en manos expertas te permite centrarte en el modelo de negocio y el mercado, transformando una barrera técnica insuperable en una colaboración estratégica donde cada parte aporta lo que mejor sabe hacer.

En conclusión, la viabilidad de tu proyecto SaaS depende de cómo decidas cubrir la brecha técnica. La visión ingenua que se vende en el actual hype del vibe coding de que con la IA ya no hace falta programar simplemente es mentira. Queda muy bien para hacer un programita que hace algo chulo en YouTube, pero más allá de eso, en cualquier proyecto serio, te vas a dar contra una pared.

Ya sea mediante el sudor propio aprendiendo un stack robusto y probado como PHP (que sigue siendo después de muchos años una opción técnica excelente por su equilibrio entre potencia y sencillez) o buscando un aliado que domine los «hierros», lo que está claro es que no existen los atajos mágicos.

Un SaaS exitoso se construye sobre una base técnica sólida, ya sea propia o compartida, dejando atrás las falsas promesas de que cualquiera puede programar sin esfuerzo.

Que hay de cierto y mentira en el hype del Vibe Coding

Bien, en el caso de que veas que esto puede ser una opción para ti, tenemos que profundizar en cómo desarrollar con el apoyo de la IA y el “vibe coding” porque el hecho de que es visión de que ya no hacen falta programadores sea mentira, no significa que la IA no sea tremendamente útil en todo esto.

Así que veamos qué es qué no es el vibe coding exactamente.

¿Qué es el vibe coding exactamente?

El vibe coding es el nuevo paradigma donde dejas de ser un «picacodigos» para convertirte en un director de orquesta. Es la visión de construir software complejo simplemente transmitiendo tu intención y flujo creativo a la IA (tu “vibe”), que es quien se encarga de la ejecución pesada.

Es, básicamente, lo que nos está permitiendo a pequeños emprendedores en solitario montar proyectos que antes requerían una startup de diez personas.

¿Qué hay de hype y qué hay de realidad en el vibe coding?

Como adelanto te diré que la realidad, en mi opinión, la describiría como un 50% de realidad y otro 50% de puro hype. Veámoslo con mayor detalle.

Con la IA se aceleran los desarrollos en un factor N

Totalmente cierto.

Es difícil ponerle cifras exactas, varía según el contexto de lo que haces, pero sin arriesgarme a decir burradas, hablar de un factor de aceleración de mínimo 3, 4 veces me parece incluso conservador.

Pero, es más: ya no sólo es la velocidad. Es el factor “abrir puertas que estaban cerradas”, desbloquear cosas imposibles o que requerían un esfuerzo desproporcionado y con ello suponían un bloqueo en la práctica, sobre todo, en un caso de un proyecto unipersonal.

Como en todo, prácticamente el 100% de los desarrolladores tienen grandes lagunas en ciertas áreas concretas. En mi caso, por ejemplo, esas áreas son JavaScript y consultas (SQL) muy complejas en bases de datos.

Eso es así porque por el perfil de cosas en las que he trabajo no lo he necesitado, no he trabajado en esas partes.

Pero cuando te haces cargo de la aplicación completa, de todas sus partes, las dos cosas las vas a necesitar. Por tanto, sin IA, aquí ya tenía un bloqueo complicadísimo de resolver (cientos de horas de estudio y práctica).

Sin embargo, con la IA como experto en estas áreas lo he resuelto con un chasquido de los dedos.

Sigo sin ser un experto en JavaScript, pero con mi base general sí soy competente para entender y valorar razonablemente código JavaScript incluso complejo y consultas avanzadas generadas por la IA, pero hacer yo ese código desde cero, sin ayuda, esa ya es otra historia.

Es decir, la parte difícil, hacer tú estas cosas desde cero, me la he podido quitar y con mis conocimientos generales de programación es suficiente para poder supervisar el trabajo realizado.

Ya no hacen falta programadores. Cualquiera puede hacer ahora proyectos de software ambiciosos

Mentira cochina. Absolutamente ridículo. Lo grave es que este mensaje lo difunden incluso personas de la talla de Elon Musk que había predicho la singularidad (la IA superando a los humanos en todos los aspectos) para el año 2026, es decir, ahora.

Qué quieres que te diga. Estamos muy lejos de eso. Puro hype.

Tampoco me atrevería a negar que ocurra de aquí a un tiempo, pero no va a ser ni este año, ni el siguiente. Y aun así está por ver si llega algún día mientras que la IA esté basada en LLMs.

Mi intuición personal desde hace tiempo (cada vez más común en este proceso de caerse del guindo que ya ha empezado con este hype) es que hoy por hoy, con los LLMs (la tecnología de las IA de generación de output tipo texto) tenemos un techo de cristal hasta que no haya un evento disruptivo en tecnología IA, una nueva base tecnológica superior a los LLMs.

Mientras tanto, en proyectos no triviales, si sólo le dices a la IA lo que tiene que hacer y no entiendes lo que te hace, es sólo cuestión de tiempo de que te estampes contra un muro.

Las demos en YouTube de una app de calendario de citas compartidas con un UI muy chulo creada en 5 minutos son impactantes, pero lo que la gente no ve es que eso son aplicaciones triviales en cuanto a su grado de complejidad lógica.

En definitiva: en este momento y por muchos años, no hay alternativa al juicio crítico y competente humano. Punto final.

El problema de la deuda técnica

Y esto nos lleva al último problema: incluso en el caso raro de que en un proyecto complejo no te estampes contra una pared, es decir, que no llegues a un punto de no retorno donde ya solo queda tirar todo a la basura, en el mejor de los casos, vas a acabar con una montaña de deuda técnica.

El concepto de deuda técnica no es nuevo.

Ocurre en los proyectos de software que se vuelven inmanejables, a veces más por culpa de clientes sin ideas claras que hacen y deshacen mil veces sus requisitos (una situación frecuente) y a veces por equipos técnicos incompetentes, o una mezcla de las dos cosas.

Es decir, incluso con humanos ya es muy difícil crear un proyecto sano, un proyecto con un diseño y organización limpia y lógica que permita mantenerlo bien y evolucionarlo con un esfuerzo razonable.

Aquí, el efecto de “dejar hacer” a la IA con filosofía vibe coding (un usuario que no sabe de desarrollo de software) es comparable a un proyecto complejo liderado por ese mismo usuario con un equipo de programadores mediocres.

Eso sólo puede acabar mal.

Conclusiones: Menos «humo» y más estrategia

Después de este recorrido, la fotografía del estado actual de los negocios digitales queda bastante clara: No estamos ante el fin del emprendimiento digital, sino ante una limpieza de modelos cómodos contra los cuales la tecnologías ahora es capaz de competir y competir con ventaja.

Aquí te resumo lo que para mí son los puntos clave de lo que hemos comentado:

  • Google ya no regala nada. La era de vivir de captar tráfico masivo y fácil con contenidos verticales ha muerto. Si tu negocio depende exclusivamente de que un algoritmo te tenga cariño, tienes un problema de cimientos, no de SEO.
  • La IA no es opcional, pero tampoco es mágica. Tienes dos caminos: o la abrazas para potenciarte o intentas ignorarla y esperas a que te pase por encima. Pero ojo, «abrazarla» no significa creerse el cuento del vibe coding extremo; significa usarla como una palanca de aceleración (de hasta 3 o 4 veces tu velocidad actual), pero sin soltar nunca el volante.
  • Tu «ventaja injusta» es tu mejor seguro de vida. En un mundo donde cualquiera puede generar un PDF o borrar un fondo con IA, lo que te salva es la combinación «rara» de tus conocimientos. En mi caso, fue mezclar idiomas, marketing y código. ¿Cuál es la tuya? Búscala, porque es lo único que la IA no puede replicar por defecto.
  • Desconfía de lo «sexy» y no desprecies lo «aburrido». Los proyectos que brillan mucho (los shiny objects) suelen ser apuestas vacías o herramientas que las grandes IA generalistas devorarán en meses. El valor real hoy está en los negocios con procesos estructurados y nichos tradicionales donde puedas aportar un factor humano real.
  • Sin base técnica, hay muro. No te dejes engañar por las demos de YouTube de 5 minutos. Si quieres montar un SaaS serio y no tienes ni idea de programar, o le echas un año de estudio intenso o búscate un socio que sepa manejar «los hierros». Delegar el 100% de la lógica en un LLM es comprar boletos para una rifa de deuda técnica que acabará con tu proyecto en la basura.

En definitiva: Estamos en el mejor momento para los pequeños emprendedores que se atrevan con proyectos difíciles y ambiciosos, siempre que mantengan el juicio crítico y no busquen atajos que no existen.


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