Revista Ciclismo

Cómo elegir un buen sillín

Por Rafael @merkabici

Según las estadísticas existe un gran número de ciclistas que han tenido que realizarse un análisis biomecánico, ya que reconocen no sentirse cómodos con el sillín que tienen en sus bicis.

Entre las principales molestias destacan la sensación de adormecimiento genital y dolor generalizado en la zona en la que se apoya.

Elegir un buen sillín es importante, ya que no solo es de vital ayuda al montar en bici, sino que también él no estar cómodos con él pueden generar lesiones físicas que con el tiempo pueden pasar a males mayores. Por ello te contamos cómo elegir el sillín adecuado para disfrutar más de la bici.

¿Por qué es importante contar con un buen sillín?

A pesar de que un sillín sea cómodo no se debe olvidar que este es un objeto pequeño que está poco acolchado y que se durará varias horas sobre él durante un paseo en bici generando presión en zonas sensibles del cuerpo por lo que se hace común que se presenten molestias durante o después del paseo más si se hace frecuentemente.

En la mayoría de los casos, estas incomodidades se presentan no por el modelo de sillín sino por la altura. Cuando un ciclista va incómodo sobre el sillín cambiará de manera constante de la postura o el ajuste del asiento.

Altura del sillín

A veces una de las causas es la altura del sillín, que seguramente no es la más adecuada, probablemente si la altura es disminuida gran parte del problema está solucionado, sin tener que cambiar a otro.

Esto quiere decir que no se trata de encontrar otros modelos de sillín, se trata simplemente de llevarlo un poco más bajo. La medida ideal es bajarlo hasta que se tenga la sensación de pedalear cómodamente.

Ancho del sillín

Existen muchos mitos e interrogantes con respecto a este tema e incluso se han desarrollado instrumentos para medir la distancia de la pelvis respecto al sillín y en función a los resultados de recomienda que tipo de sillín se debe comprar.

En realidad, todas estas pruebas no dan un resultado fiable. Lo recomendable es ir haciendo un estudio de manera personal hasta llegar al sillín indicado, pues solo quien lo use sabrá si le es suficientemente cómodo o no.

Cuando se haya al sillín adecuado se sabe porque cuando se pedalea la mayor parte del peso reposa en los huesos mientras que la zona del perineo queda con apenas algo de presión en la zona del perineo.

Nivel del sillín

La inclinación que tenga el asiento de la bicicleta, indiscutiblemente puede afectar o beneficiar la comodidad del ciclista.

Uno de los mitos más frecuentes es que la posición del sillín siempre debe ir de forma horizontal, sin embargo, esto no es tan cierto, a menos que la posición del ciclista sea erguida.

Un factor de importancia es el tipo de sillín que se usa. En el caso que el asiento sea plano, el ciclista siempre va a preferir que la punta esté un poco más abajo que la parte trasera del sillín, puesto que ayuda a reducir la presión.

Un truco es colocar una tabla sobre el sillín y un nivelador digital, con esto se busca que el sillín tenga 1 o 2 grados de inclinación.

Cómo debe ser un buen sillín

Más allá de la importancia de contar con un buen sillín es importante saber diferenciarlo para saber si debemos cambiarlo o simplemente reajustarlo.

Asientos con agujeros

El objetivo de este tipo de sillín es liberar la presión en la zona perineal, los agujeros se encuentran en la zona central del asiento, de esta forma es más eficiente la liberación de presión.

Sin embargo, si quiere mantener el sillín que siempre ha usado, asegúrese de que esté bien colocado y la postura sea la correcta.

El acolchado

Sin ninguna duda, el acolchado mejora la comodidad del ciclista. Sin embargo, ciertos profesionales del ciclismo prefieren utilizar el sillín elaborado netamente en carbono sin ningún tipo de acolchado.

Hay que tener cuidado con la cantidad de acolchado, pues, mucho material resulta incómodo después de todo. Los ciclistas de alto nivel competitivo pueden ir cómodos, con o sin acolchados.

Sillones para chicas

El ancho del sillín para chicas es de 150 mm a 180 mm, mientras que el de los chicos es de 130 mm a 140 mm. Las mujeres necesitan un sillín más ancho puesto que la separación de los isquiones es de mayor anchura.

Esta diferencia anatómica con respecto a la de los hombres, es debido a que las mujeres tienen la capacidad de dar a luz.

Cuando el sillín no tiene el ancho adecuado la chica desplaza el cuerpo hacia atrás, cambiando a una postura incómoda y disminuyendo el rendimiento.


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