Paso 1
Cepillar bien tu caballo es el principio básico de cualquier peinado. Así que pasa tu cepillo y líbralo de polvo y enredos. Luego, recógelo en una cola de caballo. Si trazamos imaginariamente una línea desde la parte superior de la oreja derecha a la parte superior de la oreja izquierda, tendríamos el centro de la cabeza. En este caso situaremos nuestra cola de caballo un poco por encima de ese centro.
