

Para ella necesité otra pieza de tela, unas barritas que son extensibles y que he visto tienen en todos los bazares chinos y ferreterías, fliselina (a la venta en mercerías), tijeras y plancha:
Usar este método es algo tan sencillo como ir poniendo tiras de fliselina dentro del dobladillo que iremos haciendo con la tela (puedes marcarlo antes con la plancha si crees que te resultará más cómodo) e ir fijándolo con el calor de la plancha con la precaución de no estirar demasiado con las pasadas para que la tela no se vaya torciendo. Nada más! En este caso las propias rayas de la tela me ayudaron a no torcerme.
Como eran para lo que eran, tampoco me esmeré mucho en los remates...
Esto sería el lateral y la parte de abajo de la cortinilla
Para rematar la parte superior lo único que hay que hacer a la hora de pegar la fliselina es dejar un margen más amplio por el que pasará la barra.para fijar la barra a la estantería usé un par de alcayatas, pero también existen unas que vienen sobre una base plástica adhesiva si no queréis dejar agujero en el mueble.Y ya está! Así es como consigo mantener el desorden fuera de la vista en mi zona de trabajo:


