El especial de La Lectura sobre cómo leemos:
Enfrentados Maribel Riaza y Jorge Velasco.
Sugiere Riaza en La voz de los libros que "nuestra visión escrito-céntrica" nos hace pensar que lo normal es disponer de una escritura y que gran parte de la población sea capaz de leer y escribir. "Pero esto podría no ser así, o al menos no ha sido así siempre ni en todos los lugares", tercia. Y desliza un dato: de las más de 3.000 lenguas diferentes que se han podido identificar en el mundo, algo menos de 100 disponen de una literatura escrita. En cambio, todas las culturas han desarrollado una literatura oral....
La oralidad como compañera de viaje en la evolución del ser humano es importante en este asunto. No en vano, a la hora de identificar las principales diferencias entre el libro de-toda-la-vida y su nieto siempre se suele destacar la capacidad de éste para enriquecer la experiencia narrativa -con entonaciones y efectos que dejan a los de la radionovela en una broma- e intensificar la respuesta emocional. Sin duda la oralidad, incrustada en el ADN de la especie desde las fabulaciones a la luz de la hoguera, es todavía hoy un activador antropológico y no mero un residuo prehistórico.
"La lectura está muy romantizada", atiza Velasco en sintonía con Riaza. "La transmisión cultural lectoescritocéntrica no ha sido la predominante en la Historia y no tiene por qué seguir siéndolo. En realidad, desde la invención de la imprenta no ha pasado tanto tiempo... Tal vez con la tecnología estamos regresando a una experiencia anterior".
