De todos modos soy lo que llaman una alérgica asintomática. Los resultados de mis pruebas siempre han dado unos niveles por las nubes, y entonces me mandan miles de medicamentos, antihistamínicos y los alergólogos se asustan. Yo no me lo tomo tan a la tremenda. Pero a los médicos les gusta recetar, esa es la verdad. Durante muchos años he pasado mi "época crítica" con el ventolín a mano, el pulmicort en casa y muchos pañuelos, sin más. Esta época crítica, es curioso, pero va del 15 de mayo al 15 de junio, día arriba día abajo.Con el tiempo y la edad llegaron el asma, los ahogos y el no poder tomar antihistamínicos. Si me los tomo es como si me tomara 3 valiums de un golpe, siento volar. Mi cuerpo no los tolera muy bien, así que la época salvaje hay que pasarla "a pelo".
Y ya con más edad y un embarazo a mis espaldas mi cuerpo ha reaccionado y el asma ha empeorado (esto de las hormonas parece que casa mal con el asma). Hemos pasado a tomar pastillas, inhalador permanente con chute de corticoides y el ventolín en el bolso por si las moscas.
A todo se hace una esa es la verdad, y bien es cierto que respiro y me siento fenomenal, llevaba un tiempo con una fatiga que parecía una abuelita.
Y de repente, y tras pasar un invierno de aupa con aguas, nieves y demás, nos cuentan que la primavera va a ser de escándalo. ¡¡Ataros los machos alérgicos!! nos dicen los meteorólogos, que el polen viene con paso firme y todo su ejército. Yo siempre me río un poco de tanta amenaza, porque suelen ser exageradillos. Pero este año han acertado. Ayer 23 de abril día del libro, y mi primer ataque de alergia a lo grande. Llevaba unos días regularcilla y ayer, tras el paseo por el parque con la bici y el peque, estalló. Mocos a tutiplén, estornudos, ojos picosos, garganta como una lija, no podía respirar. Así que esta vez sí, esta vez tenían razón.
Alérgicos, cuidaos muy mucho que mayo nos va a dejar pa' el arrastre.
