Revista Filosofía

Confücio

Por Andi

 

15.- A los quince, me dediqué en cuerpo y alma aprender.

30.- A los treinta había plantado el pie firmemente sobre la tierra.

40.- A los cuarenta ya no sufría ante las perplejidades.

50.- A los cincuenta sabía cuáles eran los mandatos divinos.

60.- A los sesenta, los escuchaba con oído dócil.

70.- A los setenta, podía seguir los dictados de mi propio corazón, pues ya no deseaba ir más allá de los límites del bien.

CONFÜCIO 

CONFÜCIO.


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