En mi ambulatorio, a parte de tener una matrona excepcional proparto natural y lactancia, tenemos la suerte de contar con un grupo pre y otro postparto llevados por ella.
Ha raíz de estos grupos, suelen surgir cosas muy buenas... Del de hace 4 años, en el que estuve con Alex, ha surgido incluso una asociación de madres y padres. En otros casos, se han creado grupos de crianza y, en general, han nacido muchas amistades de ellos.
Ahora, vuelvo a entrar en el "circuito" y la cosa se ha modernizado. Ahora, los grupos se crean a través de Google groups, una forma fácil de intercambiar información y mantenerse en contacto las que ya han parido con las que no.
Y como todo en esta vida, surgen dudas, se piden consejos y, las respuestas que se pueden recibir, no siempre resultan acertadas, por mucho que provengan del pediatra de fulanita.
Ayer, una mami del grupo, preguntaba por los cólicos del lactante... Yo suelo responder a los mails, porque me hubiera gustado tener un soporte así en su momento. Mi comentario, más que encaminado a darle una solución, iba destinado a explicarle que, los cólicos no está demostrado que sea un dolor abdominal o gases, que las nuevas teorías apuntan hacia otro aspectos más relacionados con el estrés y las emociones.
Por otro lado, otra mami ha contestado al mail con todo de consejos de su pediatra, entre los que se incluyen las infusiones ( de las que hablaba el lunes en el blog ), la supresión de lácteos en la dieta materna, y el uso de homeopatía.
Y a mi, que las hormonas me tienen alterada, pues no me apetece nada callarme y le he contestado que esas infusiones no son recomendables en bebés, ya que puede interferir en la lactancia y contienen cantidades industriales de azúcar que ara nada necesita el bebé ( además, si nos ponemos tiquismiquis, la OMS y demás asociaciones, recomiendan la lactancia materna EXCLUSIVA durante los 6 primeros meses de vida, lo que implica que: nada de agua, nada de infusiones y nada de nada )
Sobre la homeopatía, casi que podríamos decir más de lo mismo, bolitas azucaradas de las que incluso Carlos González se ríe...
En fin, que cada uno es libre de hacer y deshacer, faltaría más... Pero cuando estos consejos provienen de profesionales, parece que van a misa ( y así mismo me lo ha hecho saber la mamá en cuestión, que él es pediatra y sabrá de eso ) y, muchas veces, esa información que nos da, no tiene porque ser palabra de Dios. Lo más importante, es ser capaz de buscar información y discernir si los consejos recibidos son correctos o no.... Porque pediatras hay mucho, hay tenemos a Carlos González y a Estivill, dos pediatras con dos visiones completamente opuestas.
