¿Por qué… nuestros hijos siempre son los más guapos…?
No es lo mismo decir que pensar. Lo primero es improcedente por respeto a los de los demás y lo segundo por respeto a la sensatez propia, que debería asumir que la lista de guapos no todos la pueden encabezar. A diferencia de lo que ocurre con la pareja sentimental, el enamoramiento con los hijos no tierne final…
La entrada Contesta-tiones… 17 apareció primero en Blog de Antonio J. Alonso Sampedro.
