¿Por qué… solemos confundir el temperamento (lo inmodificable) con el carácter (lo modificable)…?
Puede que, en primer lugar, la confusión venga por una falta de conocimiento sobre la definición técnica de cada cual. Sin embargo, no podemos negar que atribuir al carácter la invariabilidad justifica nuestra ausencia de esfuerzo a la hora de tratarlo de mejorar…
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