Revista Mundo animal

CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO

Por Ernesto Villodas
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba) Gran cantidad de correlimos tridáctilos la pasada semana en las arenas del Regatón (Laredo) cuando la pleamar estaba a punto de dejarles sin zonas descubiertas de agua donde alimentarse.
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba) Como se deduce de su nombre sólo tienen 3 dedos y carecen del posterior, típico en la mayoría de la aves.
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba)  Plumajes muy variados para una misma especie, desde el blanco invernal, hasta el rojizo de los adultos en plumaje nupcial.
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO Otras especies comparten hábitat.
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO Correlimos común (Calidris alpina) Llegó el momento de levantar el vuelo.
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Correlimos común (Calidris alpina)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO  Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO   Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO Correlimos común (Calidris alpina) Buscando un lugar donde descansar.
CORRELIMOS TRIDÁCTILO (Calidris alba) EN LAREDO Las rocas que no son cubiertas por las aguas están muy solicitadas por todas las especies de limícolas que se amontonan, mezcladas en buena armonía, para descansar un par de horas hasta que la marea comience de nuevo a bajar y vuelvan a emerger los limos donde viven los invertebrados que les sirven de alimento. Y así todos los días, en un ciclo continuo que se repite cada 12 horas aproximadamente, ya que estas aves, durante sus pasos migratorios por nuestras tierras, se rigen más por las mareas que por horarios diurnos o nocturnos. 

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