
Beatriz Reig ya tenía claro que quería ser de mayor con solo ocho años, farmacéutica, pero para ella esta profesión era el camino para su sueño, crear fórmulas magistrales que fueran la panacea de la cosmética. Doce años después de comenzar a formular con su padre en la farmacia familiar, la suerte se cruza en su camino y la cosmética termal de Mondariz inicia con ella un nuevo proyecto, personalizar las cremas a partir del agua mineromedicinal. Una cosmética personalizada que dará continuidad a la línea existente con el sello de Balneario de Mondariz que hasta ahora consta de doce productos, entre facial y corporal, La cosmética termal de Mondadiz iniciará, con este nuevo impulso, la distribución de sus productos a través de perfumerías nicho dando la oportunidad de llevar a casa el poder de las aguas gallegas que han hecho merecedor al Balneario de Mondariz del Premio Mejor Spa de España Conde Nast Traveler y a su actual línea beauty ser destacada en los Premios Belleza Glamour.
-¿Cómo se inició en el mundo de la cosmética?
Desde siempre me ha apasionado el mundo de la cosmética. De niña, me encantaba acompañar a mi padre a su farmacia y ayudar en el laboratorio, en el que él y su equipo elaboraban, jabones, tratamientos faciales, corporales,… En mis primeras vacaciones de verano en la facultad de farmacia, hice unas prácticas en Carriels Apotheke, oficina de farmacia en Hamburgo, la cual elaboraba su propia línea dermocosmética. El farmacéutico era un apasionado de la cosmética y su laboratorio era espectacular en todos los sentidos, organización, procesos, ambiente, estética,... Fui por unas semanas, quedándome al final todo el verano y porque no pude alargar más, pero no tengo duda, que esas prácticas en Hamburgo, fueron las que sirvieron de semilla, para que en mi cabeza germinase la idea de algún día sacar al mercado mi propia línea dermocosmética, por lo que cuando me gradué en Farmacia comencé a formular en nuestro laboratorio, con la idea de personalizar en la medida de los posible la cosmética, que utilizarían nuestros clientes. De esto hace ya unos 12 años.-¿Y cuando nació su interés por las formulaciones?Mi interés por las formulaciones nació a la par de la dermocosmética, cuanto más me apasionaba la dermocosmética, más tiempo me pasaba en el laboratorio intentando mejorar las propiedades finales de algunos de los cosméticos favoritos que caían en mis manos. Muchos ensayos y muchos errores, ya que a la hora de elaborar un preparado cosmético, hay infinidad de combinaciones posibles. La verdad es que al final acabo pasando horas y horas en el laboratorio probando posibles combinaciones y porcentajes de principios activos, texturas...Un ejemplo claro de lo que les hablo es el Cremigel - fluido, que lleva una de mis bases, que tras cuatro años dando pasos para adelante y algunos para atrás, finalmente he conseguido una combinación que a mi equipo y al resto de personas que la hemos probado nos ha fascinado. Todas mis formulaciones tienen una línea común, la incorporación de extractos naturales que procedan de cultivos ecológicos y la utilización de bases sin conservantes, me gusta que los clientes puedan leer las etiquetas de mis productos y saber lo que realmente se están poniendo en la cara o en el cuerpo.-¿Cómo definiría su trabajo y proyecto? Pasión. Porque la pasión considero que es el ingrendiente básico de cualquier proyecto. Porque la pasión debe estar presente en nuestro puesto de trabajo, ya que cada día pasamos más tiempo en él que con nuestra familia. Tenemos que poder disfrutar de lo que hacemos, tenemos que seguir esos caminos por los que nuestro corazón, guiado por la pasión, nos hace tomar.Decía Steve Jobs en el discurso de graduación de Standford del 2005, que en algún momento del futuro los puntos se van a unir, pero nunca podrás conectar los puntos mirando hacia delante, sólo los podrás unir mirando hacia atrás. Y en este proyecto hay mucho de eso, mis prácticas en Hamburgo, las horas en el laboratorio y un buen día de vacaciones en Mondariz, encontré ese punto que le faltaba, que explica todo el trabajo de los años anteriores, al mismo tiempo que abre las puertas del futuro.-¿Estudios realizados que van a ver ahora la luz?
Si en vez de estar hablando de dermocosmética estuviésemos hablando de un producto de software, estaríamos ante el salto que supone pasar de una versión beta cerrada al lanzamiento de la versión destinada al público en general. Todas las elaboraciones que saldrán al mercado son fruto del trabajo de años y de los inestimables consejos y recomendaciones de amigos y clientes, que han ido depositando durante todos estos años su confianza en mi persona y en los productos que he ido desarrollando. Sin el tiempo que parte de estos amigos y clientes han destinado a este proyecto, sería imposible estar hablando de poder convertir Las cremas de Bea (así las llamaban coloquialmente mis amigos) en un producto comercializado a nivel nacional y con el apoyo de un socio del prestigio e historia del Balneario de Mondariz.-¿En España hay buenos cosmetólogos? Por deformación profesional, considero que los fármacos que están comercializados en el mundo son buenos fármacos, han pasado rigurosos estudios y ensayos clínicos antes de que puedan ser prescritos a un paciente, pero si un paciente se toma un fármaco indicado para otra patología, dicho fármaco no le curará, pero no por ello, dejará de ser un buen fármaco. Con las cremas pasa algo parecido, una crema puede ser magnífica, el cosmetólogo ha podido realizar un gran trabajo técnico, pero si dicha crema la utiliza una persona cuya piel tiene unas carencias distintas a la que dicho cosmético intenta cubrir, tan sólo veremos como las esperanzas depositadas en dicho producto se acabarán truncando, por eso siempre he creído en la necesidad de personalizar los productos a las verdaderas necesidades de cada persona.
En la anterior respuesta hablaba de cómo en Mondariz apareció un punto que servía para unir los puntos del pasado, ese punto no es otro que el haber tenido la posibilidad de disponer del agua termal de Mondariz con todas sus propiedades, para poder incorporarla a mis fórmulas. Sin duda, un paso de calidad importante para mis productos, pero que hasta ahora se utilizaba poco y que los dermatólogos y consumidores valoran y mucho por los resultados obtenidos.
-¿Cuáles son sus cualidades que han destacado de su trabajo? Uno de los aspectos más destacados en el momento de probar por primera vez los productos, tanto por parte de los clientes como por los dermatólogos que los han testado, es la buena cosmeticidad de éstos.



