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Crítica de cine: Los hombres que miraban fijamente a las cabras

Publicado el 04 marzo 2010 por Lapalomitamecanica
Más hilarante que desternillante. 
Crítica de cine: Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Nota: 7
Lo mejor: Un grupo de actorazos sacando su vena más gamberra.
Lo peor: Unas coñas un tanto absurdas chocan con un final demasiado convencional.
Esta es una película que surje desde el lado más friki de Hollywood y que podría definirse como una mezcla entre dos cintas tan diferentes pero igualmente alocadas como son Tropic thunder y Extrañas coincidencias. Una de esas rarezas que desde su mismo título intentan advertir al espectador que nada de lo que va a ver en los escasos 90 minutos de metraje ha de ser tomado en serio.
Crítica de cine: Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Bob Wilton (McGregor) es un periodista que busca esa gran noticia que de sentido a su vida cuando se encuentra con Len (Clooney), un espia que asegura ser el último vestigio de una división de soldados con poderes psíquicos embarcado en una peligrosa misión. Picado por la curiosidad y ante la expectativa de que las fanfarronerias de Len sean ciertas, Bob decide acompañarle en un viaje en el que el soldado relatará a modo de flashback como fue la creación original de la divisón mientras adiestra al joven chupatintas en el camino del "guerrero jedi".
De esta forma Ewan McGregor se burla de su propio rol de Obi Wan Kenobi en la nueva trilogía de Star Wars en un conjunto que parodia desde La chaqueta metálica hasta al mismísimo James Bond de la mano de una panda de actores que parece que se han fumado medio Jamaica. No sólo McGregor resulta convicente como el ingenuo aprendiz, sino que Clooney está muy divertido en su papel de super-soldado quemado. Pero la palma se la lleva un vengativo Kevin Spacey y un Jeff Bridges que por momentos parece que nos devuelve la versión más desatada de su personaje El Nota de el clásico El gran Lebowsky.
Crítica de cine: Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Un argumento que en realidad no es más que una sucesión de situaciones que se resuelven de la forma más inverosimil posible sustentadas con golpes de comedia entre lo sutil y lo claramente pedante que no siempre funcionan. Un conjunto que deriva además en un final demasiado vacio por esperado y que agota los escasos elementos con los que juega la historia toda la película. 
Pero que el guión lleve al extremo las coñas y se quede escaso con la historia no es culpa de su realizador, el actor que debuta en la dirección Grant Heslov, que construye un pequeño universo lleno de personajes carismáticos y con un humor muy cercano al del los hermanos Coen digno de alabanza, eso si, previa exigencia al espectador de una mente abierta.
Crítica de cine: Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Los hombres que miraban fijamente a las cabras tiene más de comedia clásica de lo que parece, pero su humor está sintonizado a una frecuencia tan abrumadora que es capaz de freir el cerebro de un humano sin necesidad de mirarlo fijamente. Pero no dejéis que la sensación de no pillar todas las coñas os desplace de la gozada que es ver a este reparto de lujo pasándoselo en grande en una de esas pequeñas películas que irán creciendo con los años y los visionados.

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