Revista Arquitectura

Crónica de la segunda jornada de #DISuEÑATuBarrio

Por Paisajetransversal @paistransversal

Crónica de la segunda jornada de #DISuEÑATuBarrio
La segunda jornada de Disueña tu barrio tuvo lugar finalmente el 25 de febrero, tras haber sido pospuesta debido a las condiciones meteorológicas adversas. Gracias a la colaboración y el esfuerzo de muchos vecinos del barrio, sacamos adelante un trabajo colectivo que, a pesar de todo el trabajo de cohesión y concienciación social desarrollado durante años en el proyecto Rehabitat, puso de manifiesto la dificultad de la apropiación de las obras por parte de la totalidad del colectivo del barrio (y eso que muchos de ellos eran autores de las construcciones).
No obstante, Disueña tu barrio no es más que la última estación de un proceso largo cuyo objetivo no era exclusivamente el resultado final de las obras, sino más bien los avances sociales respecto al compromiso y al cuidado de lo público; en este sentido, el proyecto Rehabitat ha cosechado logros nada desdeñables. Pero vayamos a lo que dio de sí esta segunda sesión de autoconstrucción del área de juegos infantiles en la zona de Gabriela Mistral del barrio El Oliver (Zaragoza).
Los acontecimientos de las semanas previas fueron un tanto sintomáticos en relación con la falta de apropiación del proyecto que algunas personas del barrio pudieron sentir. En efecto, tras un primer día de intenso trabajo, en el que se empezó a construir la famosa «tortugola» y el escenario, nos informaron de que esta sufrió graves daños. Afortunadamente, y gracias a la labor de Elvira y de la cuadrilla de albañiles del barrio —constituida bajo el auspicio del proyecto Rehabitat de Zaragoza Vivienda—, se consiguió reconstruir la escena (de una manera mucho más profesional, todo hay que decirlo) y, además, se construyó el «gusaniloco». Así pues, no quedaba mucho por hacer: rematar la «tortugola» y clavar al suelo los «reposaculacos».
Crónica de la segunda jornada de #DISuEÑATuBarrio
Esta segunda sesión de Disueña tu barrio —recordemos: autoconstrucción de una zona de juegos infantiles en Gabriela Mistral— fue más animada y multitudinaria si cabe que la primera. Muchas personas, sobre todo las más «peques», se acercaron a echar una mano o simplemente a curiosear. Esta vez el buen tiempo sí acompañó y muchos vecinos salieron de sus casas para disfrutar del espacio público, mientras observaban, curiosos, todo el trabajo que se estaba realizando en el área de juegos infantiles. Las condiciones climáticas favorables animaron a mucha gente a participar activamente en las distintas actividades programadas para este segundo día de Disueña tu barrio.
Los niños, los voluntarios y Jesús, el capataz de la cuadrilla de albañiles del barrio, fuimos los más madrugadores. Cuando llegamos a Gabriela Mistral nos encontramos una magnífica escena: un escenario mejor construido, el «gusaniloco» y chavales dispuestos a colaborar. Lo primero fue dar forma y rematar la «tortugola», que pasó de ser una especie de hamburguesa de cemento a tener forma de tortuga. Mientras tanto, varias personas trataban de fijar al suelo los «reposaculacos». No fue tarea fácil.
Poco a poco, el área de juegos infantiles fue llenándose de gente; nosotros aprovechamos este momento para darnos una vuelta por el restode espacios interbloque de Gabriela Mistral, junto a Jesús, Manuel, uno de los oficiales de la cuadrilla, y Elvira, para que nos explicasen todas las obras de regeneración que habían estado realizando durante los últimos meses. Lamentablemente, la finalización del proyecto Rehabitat y la falta de presupuesto hacen peligrar la perdurabilidad de estas intervenciones. Según el propio Jesús, esto podría resolverse con muy poco dinero: con solo contratar a una persona del barrio para que se encargase del mantenimiento, ya se solucionarían los futuros problemas. Esperemos que el Ayuntamiento tome cartas en el asunto.
A mediodía, las mujeres que participan en el programa El puchero de Gabriela una asociación de mujeres dedicada a cuestiones culinarias que nació a raíz del proyecto Rehabitatprepararon un estupendo almuerzo para que repusiéramos fuerzas. Cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que, además del almuerzo, habían preparado una encuesta para todas aquellas personas que, venidas desde fuera de Zaragoza, estábamos participando voluntaria y gratuitamente en Disueña tu barrio. Fue un intercambio de papeles de lo más curioso y gratificante.

Otra acción muy interesante que se llevó a cabo ese día fue el apadrinamiento, por parte de los niños, de las plantas de los espacios interbloque de la zona. Fue una actividad pensada y ejecutada por Mari y Elena, las dos personas que han llevado el peso del proceso de cohesión social del barrio, en la que, en una suerte de ceremonia incluía la colocación de un cartel con el nombre del niño, una lectura en voz alta de un contrato y un regado inicial, los niños se comprometían a cuidar, proteger y avisar sobre los daños que pudiese sufrir «su» planta.
Tras el almuerzo, rematamos la faena, lidiamos con la hiperactividad de los niños y recogimos todo. ¿El resultado? Un parque de juegos infantiles de lo más apañado, con las carencias y errores de haberse construido en muy pocos días con presupuesto nulo, pero que, a juzgar por lo que vimos y nos han ido contando posteriormente, servirá para que los niños jueguen y se diviertan de lo lindo. Más allá del proceso de ejecución y autoconstrucción, si por algo cabe destacar estas dos jornadas es por las dinámicas sociales y la metahistoria que encierran.
Para muchas personas del barrio puede que no suponga un gran avance y que esta intervención sea vista con mucho recelo; no obstante, el proceso de cohesión social ha generado sus frutos, que se ven cristalizados ya sea en forma de parque infantil, de El puchero de Gabriela o de la rehabilitación de los espacios interbloque que han llevado a cabo los albañiles del proyecto Rehabitat. Evidentemente, este tipo de acciones puntuales no consiguen una regeneración completa del barrio, y el desajuste entre los tiempos cortoplacistas de la política y las dinámicas urbanas no solo son incompatibles, sino que pueden producir efectos perversos; sin embargo, en el caso del proyecto Rehabitat consideramos que se ha plantado una semilla para la conciliación ciudadana y que, por lo menos, algunos habitantes se plantearán preguntas e incluso puede que cambien sus patrones de conducta.

Lamentablemente, el éxito de este tipo de proyectos depende en gran medida de una constancia, una perdurabilidad en el tiempo y unos medios de los que el proyecto Rehabitat ya no dispone. No obstante, esperamos que este tipo de iniciativas sirvan como ejemplo para que las administraciones públicas se den cuenta de que otra manera de hacer las cosas no solo es posible, sino necesaria. Está todo por hacer, por inventar.
Nuestra más sincera enhorabuena a todas las personas que han participado y colaborado en el proyecto Rehabitat de Zaragoza Vivienda y en Disueña tu barrio.

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