Revista Cine

Crooklyn - 1994

Publicado el 03 noviembre 2017 por Jimmy Fdz
Crooklyn - 1994
Director: Spike Lee
Es curioso pero, hasta el momento, hemos ido una sí y otra no con la filmografía de Spike Lee: "She's Gotta Have It", sí; "School Daze", no (no me interesa, para serles honesto); "Do the Right Thing", sí; "Mo' Better Blues", no (me interesa, no sé por qué se quedó fuera de esta improvisada revisión); "Jungle Fever", sí; "Malcolm X", no (me interesa pero dura más de tres horas y ¿de dónde demonios saco ese tiempo en esta maldita casa?); y ahora, con "Crooklyn", sí. ¿Seguirá la misma tendencia mañana? Bueno, ahí está el misterio.
Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994Crooklyn - 1994
"Crooklyn" es una película sencilla, íntima, con un Spike Lee menos ambicioso y desatado que en "Do the Right Thing" y "Jungle Fever", pero igual de observador, con la misma capacidad para capturar una realidad y expresarla a través del fotograma, siempre rebosante de colores, luces, movimientos, personajes, sentimientos.
"Crooklyn" es una película semi-autobiográfica, co-escrita entre Spike Lee y su hermana Joie, que no tiene argumento propiamente tal aunque sí tiene un objetivo claro: ser una historia sobre crecer, madurar, aprender, continuar. El relato, aunque se preocupa de mostrar la vida de barrio, se centra especialmente (sin dar tanto espacio a secundarios como en películas anteriores) en una familia compuesta por cuatro hijos, una hija, una madre profesora y un padre músico, que deben sobrellevar las típicas dificultades de una (numerosa) familia de clase media: una vida de dulce y de agraz. Como es usual, la puesta en escena de Spike Lee se caracteriza por su tono festivo, camaleónico, por su ágil ejecución formal, por su transparencia y por una verosimilitud que surge sobre todo de unos personajes creíbles y, a su manera, conmovedores hasta la médula: crean un espacio, le dan vida y Lee nos introduce directamente en su interior, nos hace uno más en estas aventuras y desgracias.
Aunque no haya un argumento definido y delimitado, sí hay una gran construcción de personajes y conflictos y realidades, las cuales, desde luego, no son ni monótonas ni estáticas; antes al contrario, no obstante la rutina y la cotidianidad muestran perpetua evolución y dinamismo, trascienden las barreras de una narración convencional (aunque, claramente, para el final quedan los acontecimientos más críticos), e incluso hay espacio para los siempre crueles giros del destino, pero nada muy solemne ni grandilocuente, siempre humilde y cercano, pues así es la vida cuando no te puedes dar el lujo de elegir. No por nada las escenas más maravillosas son las más simples: un gesto honesto, un detalle enternecedor, una imagen evocadora, una solución narrativa tan ingenua como profunda (nótese la secuencia de las cartas): Spike Lee dirige con el corazón.
"Crooklyn" es un lindo y conmovedor coming-of-age salido directamente desde esos barrios que Spike Lee tan bien conoce. Sonará cursi pero creo que es buen momento para decir que "Crooklyn" es una pequeña gran película.
Imprescindible.
Crooklyn - 1994

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revistas