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Cualquier noche puede salir el sol

Por Un Tipo Con Suerte @untipocnsuerte

2, 4, 6, 8… Si tuvieras que seguir la serie estoy seguro de que dirías 10. ¿Por qué? Pues porqué está claro que es una sucesión de números pares consecutivos. ¿Y si te digo que el siguiente número es el 9? Podría ser una serie que intercala un numero impar por cada 4 números pares: 2, 4, 6, 8, 9, 10, 12, 14, 16, 17… También podría ser que la serie consistiera en sumar 2 cuatro veces y después sumar 10. Algo así como: 2, 4, 6, 8, 18… De hecho, el siguiente número de una serie puede ser cualquier número porqué siempre puedes hacer una función matemática suficientemente compleja para explicarlo.
Seguramente te preguntarás por qué te explico todo esto. No te preocupes, esto no se ha convertido en un tipo con mates, sigue siendo un tipo con suerte, el tema es que este fenómeno se da bastante en la vida diaria y si no lo tienes en cuenta, puede ser algo frustrante. Como diría Punset (sí, el del pan Bimbo), el cerebro no está hecho para vivir, está hecho para sobrevivir. Así que está bastante alerta a lo que pueda llegar de nuevo para poder adaptarse lo antes posible. ¿Cómo? Pues el coco busca patrones y pautas, que le permitan anticipar lo que va a pasar a partir de la experiencia pasada. Un ejemplo gráfico para que nos entendamos: Si te quemas, tu cerebro aprende que si vuelves a meter la mano en algo que se parezca al fuego, seguramente te quemes. De la misma manera, tu cerebro aprende que si está nublado, seguramente llueva y que si un tío te invita a una copa en una discoteca a las 6 de la mañana, seguramente quiera algo más que hablar. Como ves, es un mecanismo bastante útil que se parece mucho al proceso mental que hacemos al intentar adivinar el siguiente número de una serie matemàtica: ver la información que tienes y sacar una pauta para deducir lo que va a pasar. Y aquí es cuando conviene recordar el concepto: el siguiente número de una serie matemática puede ser cualquiera, o, para los amigos, cualquier noche puede salir el sol.
Por mucho que en el trabajo te digan que están muy contentos contigo y que te contratarán, por mucho que tu jefe te felicite; el día de ir a firmar puede que te echen. Como también puede ser que después de cinco meses repitiéndote que no contratan a nadie y que lo tuyo son solo unas prácticas, acabes con un contrato indefinido. Por mucho que la persona que te gusta te envíe mensajes todas las noches y su círculo de amigos te digan que le gustas; en el momento de pedirle para salir puede que te diga que no. Y también puede ser que la persona que pasaba de ti acaba convirtiéndose en tu pareja. ¿Por qué? Porqué el siguiente número puede ser cualquiera porqué en realidad no conoces la auténtica función matemática. Puedes formular una función basándote en lo que ha pasado hasta ahora pero nunca podrás incluir todas las variables que han afectado porque algunas son invisibles para ti. Puede que el jefe te quisiera contratar si conseguía más clientes y que finalmente no los haya conseguido (cosa de la que tu no te has enterado). O puede que realmente le gustases a esa persona pero ya tiene a alguien en su vida del que tú no sabías nada. Pero aún iré más allá, es que además las “series matemáticas de la vida” (mira que chulo suena eso) van cambiando. Quizás si habías descifrado la auténtica función pero haya cambiado. Quizás esa persona que no te hacía caso era porque tenía pareja y ahora ya no la tiene. O esa empresa que no pensaba contratar, acaba de ganar una patente con la que no contaban. Eso no quiere decir que dejes de usar tus funciones, seguramente te servirán en la mayoría de los casos, pero cuando las uses recuerda que cualquier noche puede salir el sol.

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