
Adoro este tipo de casas que permite que la luz, las texturas y los objetos sean los protagonistas. Son como gigantescos lienzos en blanco donde destacar ilustraciones, donde puedes jugar a combinar texturas dentro de un imperante minimalismo, consiguiendo una sutilidad maravillosa. Se trata de la casa de una famosa blogger, diseñadora de interiores y fotógrafa noruega, Elisabeth Heier.
Blanco, blanco, blanco…el blanco domina, pero en su dominio resalta al diferente, a unas diferentes y cálidas vigas de madera, a paredes de un frío cemento que con su textura se vuelven suaves. Un fondo blanco que nos expone, como si de un museo se tratara, valiosas piezas elegidas, que bailan con diferentes estilos el mismo baile.

Un rincón de trabajo donde las ilustraciones se vuelven diosas, objetos en blanco y negro con una tímida pincelada de color.


Terminamos con una sencilla habitación, cómoda y acogedora. Nos muestra un plano de la ciudad del amor acompañado de una lámpara metálica de estilo árabe y un antiguo taburete de madera. Texturas, texturas, texturas…

Vía: Myscandinavianhome
