Revista Cultura y Ocio

Cuando The Doors sucumbió a los escándalos

Por Gomezbelda

Tema: Hello I Love You (The Doors)

En 1968 The Doors era un grupo consolidado en el panorama musical que sin embargo contaba con el hándicap de haber tocado techo en su primer álbum. La pasión y la frescura presentes en The Doors, el disco que abrió las puertas del éxito a la banda californiana en 1966, habían menguado considerablemente en su segundo trabajo, Strange Days. De cara a su tercer álbum de estudio, el grupo buscaba sorprender con temas más suaves y melódicos, en claro contraste con los últimos escándalos protagonizados por la voz principal, el indomable Jim Morrison. Sin embargo, esto era solo el principio.

Los vicios del alma máter de The Doors eran un secreto a voces cuando el grupo comenzó a grabar los temas de Waiting for the Sun, el disco que habría de marcar un antes y un después. A pesar de esta circunstancia, Morrison pareció acusar mucho más su nueva relación con Pamela Courson, noviazgo que, para sorpresa de muchos, atenuó el fuerte carácter del cantante de Florida. Como si de un nuevo Morrison se tratara, el “Rey lagarto” prolongó su aparente cambio de temperamento durante el periodo de promoción del álbum. Lamentablemente, la fiera habría de resurgir más descontroladamente que nunca.

La acogida del disco estaba siendo buena (sin cifras de ventas mareantes, en cualquier caso) y los primeros conciertos de presentación congregaban a las mismas multitudes de siempre. No cabía ninguna duda de que el giro desde el rock psicodélico hasta un estilo con concesiones a la música no había menguado el tirón del grupo entre los fans. Durante el verano de 1968, la banda protagonizó una intensa gira por Europa en la que los fantasmas de Morrison volvieron a escena. Tras comportarse decentemente en sus primeras actuaciones en Londres, The Doors se presentó ante el público de Ámsterdam sin su estrella. Morrison no podía cantar a consecuencia de las drogas.

Tanto o más sonado que este episodio sería el altercado protagonizado en un auditorio de Miami al año siguiente. Como si hubiera sufrido una revelación, el “Rey lagarto” comenzó a exhortar al público para que se levantara y lo hiciera con firmeza contra no se sabe muy bien qué. Hay que destacar que la Guerra de Vietnam seguía su curso y que la sociedad civil se había mostrado muy crítica con determinadas decisiones de los últimos gobiernos, aunque otras versiones apuntan a que el mesianismo de Morrison se debía a sus excesos con determinadas sustancias. Para colmo, el recinto superaba holgadamente la capacidad máxima de aforo, lo que propiciaría momentos delicados entre el público.

La popularidad de The Doors sufrió un duro golpe aquella jornada, aunque el mayor desgaste era el que producía el descenso público de Morrison a los infiernos. En cualquier caso, la banda volvería por sus fueros y seguiría llenando sus conciertos y destacando en las listas de ventas hasta que, dos años más tarde, el líder del grupo aparecía muerto en París cuando parecía estar superando sus problemas de drogadicción (aunque los había sustituido por el alcoholismo). Triste final para una carrera fugaz que no tiene a Waiting for the Sun entre sus mejores trabajos. Con todo, el disco cuenta con una pieza que, por su brevedad y significado (está claramente dedicada a Courson), nos parece especialmente reseñable. Nos referimos, claro está, a Hello I Love You.

Hello, I love you
Won’t you tell me your name?
Hello, I love you
Let me jump in your game

She’s walking down the street
Blind to every eye she meets
Do you think you’ll be the guy
To make the queen of the angels sigh?
Hello, I love you

Let me jump in your game
She holds her head so sigh
Like statue in the sky

Her arms are wicked, and her legs are long
When she moves my brain screams out this song
Sidewalk crouches at her feat

Like a dog that begs for something sweet
Do you hope to make her see, you fool?
Do you hope to pluck this dusky jewel?
Hello, hello, hello, hello
I want you
Hello
I need my baby
Hello, hello, hello, hello

Hola, te amo
¿No quieres decirme tu nombre?
Hola, te amo
Déjame entrar en tu juego

Ella camina calle abajo
Cegando cada ojo que se encuentra
¿Crees que serás el tipo
que hará a la reina de los ángeles suspirar?
Hola, te amo

Déjame entrar en tu juego
Ella mantiene la cabeza muy erguida
Como una estatua en el cielo

Sus brazos son inmorales y sus piernas largas
Cuando se mueve mi cabeza grita esta canción
La banqueta se encoge bajo sus pies

Como un perro que suplica por algo dulce
¿Esperas hacer que te vea, tonto?
¿Esperas robar esta joya morena?
Hola, hola, hola, hola
Te deseo
Hola
Te necesito, nena
Hola, hola, hola, hola


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