Los puntos suspensivos (…) marcan una interrupción de la oración o un final abierto.
Se emplean:

- Al final de una frase que no se termina, dejándola incompleta o en suspenso.
- Al final de una enumeración incompleta. En este caso, tienen el mismo valor que la palabra etcétera.
- Cuando se quiere expresar una vacilación, una duda, un temor, una sorpresa…
- Cuando se quiere sorprender al lector, dar un golpe de efecto.
- Para omitir una parte de una cita textual sentencia o refrán. Si lo que se omite es una parte central del texto, se emplean los tres puntos dentro de paréntesis (…) o corchetes […].

- Cuando cierra un enunciado, después de los puntos suspensivos se escribe mayúscula; cuando no lo cierra, minúscula.
JAMÁS se escribe un punto después de los puntos suspensivos.
SIEMPRE serán TRES los puntos suspensivos, ni dos ni cuatro: tres.
Coordina: Ana Joyanes
