
EL INDIO CON CACHOS fragmento
Era un joven campesino muy trabajador, su nombre era Apolinar. Se dedicaba a la ganadería y tenía como pasatiempo salir a cazar conejos pintados con su amigo Pedro. Pero su amigo Pedro tenía un pasatiempo que era algo muy singular. Era un profanador de tumbas, no eran habladurías de la gente, él saqueaba las tumbas en busca de objetos de gran valor y para satisfacer sus inquietudes existenciales.
Un día Apolinar y Pedro decidieron como de costumbre salir a cazar conejos, pero antes de emprender la cacería se enteraron por la vecina Juana que recién habían enterrado a un cacique en un pueblito cercano, en la serranía y que ese cacique era muy rico, era llamado el indio con cachos porque siempre usaba un penacho con cachos sobre la cabeza. Al saber de la muerte del cacique Pedro se imaginó que tal vez esos cachos eran de oro y los habían enterrado con el muerto.
La sonrisa se le dibujo a Pedro al solo imaginar el tesoro que le estaría esperando, tal fácil de conseguir, solo tenía que esperar que callera la noche para salir a buscarlo. Los indios enterraban a sus caciques con joyas de oro sólido.
Pedro se imaginó que el tesoro sería tan grande que solo no podría saquearlo así que decidió convencer a su amigo Apolinar. Convencerlo no sería fácil porque su amigo era muy cobarde. A Apolinar todo le producía miedo y de cualquier sombra se espantaba. Pero la avaricia terminó venciéndole su miedo, pues no pudo resistir la tentación de obtener el tesoro y decidió participar en la macabra expedición.
LOS COMPADRES fragmento
Esta historia comenzó en una tarde borrascosa del mes de mayo. La temporada de lluvia no había respetado el fin de la época seca, las lluvias se habían adelantado sin permiso, así que empapaba a todos, fuera quien fuera, sin importarle la clase social. La lluvia era inclemente y a nadie perdonaba.
Durante esos vendavales algunos ciudadanos, optaban por no transitar ya que era imposible. La ciudad se convertía en un mundo acuático. En algunas partes de la ciudad solo se podía cruzar nadando. Para algunos era una buena excusa para regresar tarde a sus hogares o no regresar hasta el día siguiente o simplemente nunca regresar.
Considerando aquella situación de caos urbano, dos compadres: el compadre Mostacho y el compadre Cabeza quienes estaban sitiados por las inclemencias del tiempo decidieron que la mejor forma de terminar la tarde era bebiendo cervezas y como era habitual discutir los problemas nacionales en una cantina de nombre Mayor en letras mayúsculas. Esa cantina era muy estimada por ellos porque podían utilizarla como su cuartel central, era un lugar donde planeaban acciones que en ocasiones cambiaban los destinos de la nación. La cantina también era ideal para inspirarse en futuros proyectos y de necesitar privacidad podían utilizar alguno de los confortables cuartos disponibles, y más aún en compañía de bellas anfitrionas quienes los relajaban facilitándoles la concentración.
Cuentos 1Los compadres2El indio con cachos3El parque encantado4¿Quién juega vivo?5La bolsa de los políticos6Respuesta divina7Seguro8Solo dije la verdad9Turiculturismo10Donde fuere come lo que vieres11Animal de cuatro patas12No te quedes atrás13El conjuro de mi abuela
