La creencia actual sobre cómo el parásito Toxoplasma gondii invade a su anfitrión es incorrecta, según un estudio publicado recientemente que describe una nueva técnica para eliminar genes.
Los hallazgos podrían tener implicaciones para otros parásitos de la misma familia, entre ellos la malaria, y sugieren que los fármacos que se están desarrollando actualmente para bloquear esta vía de invasión pueden ser incorrectos.

El Toxoplasma gondii es un parásito que comúnmente infecta a los gatos, pero también es transportado por otros animales de sangre caliente, incluyendo seres humanos. Hasta un tercio de la población del Reino Unido se encuentra crónicamente infectada con el parásito. En la mayoría de los casos la infección aguda causa sólo síntomas de gripe.
Sin embargo, las mujeres que se infectan durante el embarazo puede transmitir el parásito a su hijo no nacido, que puede dar lugar a graves problemas de salud para el bebé como ceguera y daño cerebral.
Los investigadores del Centro Wellcome Trust de Parasitología Molecular de la Universidad de Glasgow hicieron el descubrimiento utilizando una nueva técnica para eliminar genes específicos en el genoma del parásito. Se examinaron específicamente tres genes que se consideran esenciales para el parásito para invadir las células dentro de su anfitrión para establecer una infección.
Según afirman, pudieron eliminar cada uno de estos genes de forma individual y el parásito todavía podía penetrar en la célula huésped, demostrando por primera vez que no son esenciales para la invasión de la célula huésped como se pensaba anteriormente. Esto significa que el parásito debe tener otras estrategias de invasión a su disposición que necesitan ser investigadas.
