Frutería en rue Sorbier, así imagino la del matrimonio Laka
Cuando empecé a escribir REGÁLAME PARÍS, era un inmueble de rue San Martin el que tenía en la cabeza cuando describía el entrañable edificio donde Yolanda encuentra la amistad, el cariño y otras tantas cosas que de verdad merecen la pena en la vida.
Fachada y portalón curvo. Los balcones del segundo son del apartamento de Odile y las buahardillas de mansarda el "nido del águila" de Patrick.Jardín interior con cocheras privadas para los vecinos Puertas dobles e madera de acceso al jardín y a la derecha, la puerta que da a las escalerasPero conforme avanzaban los capítulos, decidí buscar un edificio real, uno que se pudiera pisar y que fuera tal cual yo lo quería: de esas privilegiadas fincas parisinas de principios del siglo pasado que cuentan con jardín interior. Y tenía que ser una construcción de época, estar necesariamente en Belleville, ¡y sin ascensor! Tarea difícil...
Portalón de forja y suelo adoquinado original de acceso a los vehículosOtra vista del jardín privado para los vecinos¡Me costó meses encontrarlo! Pero al fin di con él, y casualidades del azar escritoril, di también con un apartamento en la misma calle que era idéntico al que yo imaginaba y en el que, abandonada Yolanda en una ciudad desconocida, arranca la trama de la novela.
Qué maravilla de decoración del zócalo de azulejos, original de 1913 La cocina del apartamento, qué maravilla de vistas
Dormitorio en el altillo, con ventana en el tejado El apartamento, con su mesita multiuso adosada entre las dos ventanasPasad y contemplad el auténtico edificio de París donde tiene lugar la historia de amor de Yolanda Martin y Patrick Gilbert, porque es un lugar con innegable encanto.
Mi amiga Julia Monzó el mes pasado en rue Sorbier con un ejemplar de REGÁLAME PARÍS. La foto la hizo Manolo Montero, su marido. A ambos está dedicada la novela.
FUENTE DE LAS IMÁGENES:
París-bise-art
Book a flat