Hola chicas, buenos dias.
Después de tantos días de cielos grises, borrascas interminables y noticias tristes... necesitaba algo con lo que sentir que la primavera está cerca y que todo pasará. Como os dije ayer, he estado ordenando lanas, bolsas, proyectos y para aprovechar algunos de esos restos y poner color a estos días grises ideé hacer unas flores, unas margaritas a crochet.

Dos sencillos círculos de puntos bajos, uno amarillo y otro verde, rellenos y unidos con el blanco de los pétalos. Habría hecho los pétalos algo más tupidos, pero no tenia suficiente lana para eso. Para los tallos he usado alambre, quizás debería haber pegado la flor al tallo pero me quedé sin pistola de silicona, ya he pedido otra que viene en camino, ¡en casa no puede faltar una pistola de silicona! Por cierto, me inspiré en este video. Ella hace ambos centros en amarillo y yo hice uno amarillo y uno verde, para simular el cáliz. Otro fallo que cometí fue no doblar el alambre de la parte superior, debería haberlo doblado y asegurado, porque en algunas se nota.
Un pequeño gesto de luz frente a tanta lluvia. Tejerlas ha sido mi manera de parar, de respirar y de recordarme que, aunque fuera todo parezca revuelto, la calma también se puede construir con las manos.
Las he colocado en un jarrón de cristal de IKEA que me encanta por su forma sencilla y por ese tono verdoso tan suave que deja pasar la luz. Es un jarrón discreto, sin pretensiones, pero que acompaña perfectamente a las flores y hace que todo el conjunto se vea más fresco y natural. Los hay en varias medidas... AQUÍ os dejo el enlace.
Cada vez que paso por delante de la mesa y veo estas margaritas, siento que la primavera está un poquito más cerca. Que después del viento, del agua desbordada y de los días difíciles, siempre acaba llegando un momento para volver a llenar la casa de color.
Porque a veces no hace falta un gran cambio, basta un pequeño ramo tejido, un jarrón bonito y muchas ganas de que vuelva la luz.
Buen Martes.
