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Damas progesivas II: Jefferson Airplane / Starship - Parte I

Publicado el 29 marzo 2012 por Bitacorock

Para una gran parte de los que nos identificamos con el rock progresivo desde sus mismos comienzos, fue y es el Reino Unido la cuna indiscutida del género, con sus múltiples variantes 100% británicas que van del rock sinfónico al folk bucólico y de las adaptaciones clásicas al Canterbury Sound.

Sin embargo, la movida procedente del otro lado del Atlántico Norte, sustentada en un basamento musical radicalmente distinto y anclado al blues y el jazz, no sólo ha crecido por mérito propio, sino que también empujó una fuerte oleada sonora propagada durante décadas en la esencia misma de los grupos progresivos alrededor del globo. Después de todo, fue precisamente de Estados Unidos que surgieron un Jimi Hendrix, un Carlos Santana, una Janis Joplin y bandas legendarias como, entre muchas otras, The Doors, The Mama’s and The Papa’s, Grateful Dead, The Allman Brothers... y Jefferson Airplane, de la mano de su cantante emblema, Grace Slick.


JEFFERSON AIRPLANE / STARSHIP

Abriendo el panorama

Damas progesivas II: Jefferson Airplane / Starship - Parte I
Claro que no todo queda allí. La corriente norteamericana ofrece aún más elementos y matices diversos que enmarcan toda una era ya antológica de alcance mundial: el "flower power", nombre con el que se conoce un período de esplendor musical y social, que tuvo su estallido hacia 1965 en la ciudad de San Francisco para culminar a finales de esa década.

Cientos de hippies agrupados bajo el slogan "Paz y amor", que pregonaban el otro slogan "Sexo y drogas", bregaban por un mundo menos conflictivo y más pacífico que el de entonces, protestando públicamente por las luchas de Vietnam y Corea, y organizando eventos musicales a beneficio de las víctimas. En las frecuentes reuniones de los hippies, se intercambiaban ideas comunes en cuanto a música, literatura, artesanía, religión, surrealismo, psicodelia... elementos estos que contribuyeron a la formación de una nueva cultura más tarde llamada "contracultura" y fue precisamente San Francisco o, por extensión, la Costa Oeste, la cuna de esa revolución más social que musical, que comenzó a nivelar conflictos raciales y religiosos entre una juventud ávida en descubrirse a sí misma.

En medio de ese ambiente rebosante de creatividad y nuevos rumbos -al que se sumaba la llamada invasión inglesa tras el arribo de los Beatles a suelo americano en 1964- el cantante de la escena pop de San Francisco Marty Balin se sentía fascinado por la saludable fusión entre folk y rock, por lo que combatió su frustración como solista con la idea de una aventura grupal junto a algunos amigos que, a su vez, incorporaron a sus propios amigos.

En octubre de 1965 y tras un rápido cambio de lineamiento que siguió a su debut en el Matrix de San Francisco, en agosto de ese año, la banda en cuestión era un sexteto compuesto por Marty Balin (guitarra y voz), Paul Kantner (guitarra de 12 cuerdas y voz), Jorma Kaukonen (guitarra), Jack Casady (bajo), Skip Spence (batería) y la cantan­te Signe Anderson. La prensa de la época declaraba que Jefferson Airplane, la denominación de la banda, se debía a una adaptación de Kaukonen de un nombre humorístico creado por un blusero: "Blind Thomas Jefferson Airplane". No obstante, también han circulado motivos menos inocentes, por cuanto Jefferson Airplane es un término del viejo slang de los ’40 y ’50 directamente relacionado con los cigarrillos de marihuana. Nada novedoso si así fuere, ya que los integrantes del grupo nunca fueron ajenos al consumo recurrente de estupefacientes.

Damas progesivas II: Jefferson Airplane / Starship - Parte I

Como fuere, Jefferson deslumbró con sus shows que hacían uso de ingeniosos recursos artísticos, consistentes en extraños juegos de luces proyectados sobre los músicos. Era el comienzo del "light-show", nunca visto antes, pero que muy pronto habría de adueñarse de todos los demás grupos rockeros. La atractiva música de Airplane se resolvía en una sólida amalgama de jazz, folk y blues que matizaba el peculiar sonido del área de la bahía de San Francisco, privilegio compartido, en un principio, con otra banda colega, Grateful Dead.

El corolario que siguió a su elección como el mejor grupo norteamericano de 1965 no sólo le adhirió a Jefferson la etiqueta indisoluble del candente "flower power", sino también le entregó un pasaporte para -nada menos- la RCA Victor, a través de un contrato discográfico cerrado en 25.000 dólares, cifra que a fines del ’65 era capaz de marear a cualquier músico dispuesto a abrirse camino en el escarpado terreno rockero. También fue la época en que la banda comenzaba a codearse con el empresario del área, Bill Graham, entonces dueño del Fillmore Auditorium -que poco después evolucionaría en el Fillmore West- y, a la sazón, también futuro manager de Airplane. No es casual que Airplane celebrara una serie de conciertos en el propio Auditorium, apoyado frecuentemente por el grupo The Great Society, en cuyas filas se destacaba la cantante Grace Slick.

Damas progesivas II: Jefferson Airplane / Starship - Parte I
Tras la edición del primer simple "It’s no secret"/"Runnin’ round the world", siguió el álbum debut en septiembre de 1966. De corte más bien folk, "Jefferson Airplane Takes Off" arrojó un considera­ble y alentador margen de ventas para un grupo que hasta entonces nunca se había aventurado más allá de la Bay Area, al punto tal que de las 15.000 copias editadas originalmente, las 2/3 partes se vendieron sólo en San Francisco y por ende, ameritaron una pronta reedición. No fue esta reedición enteramente fiel a la original, ya que la censura se hizo sentir en ciertos pasajes líricos y la banda hubo de resignarse a los caprichos de la multinacional discográfica que tenía a sus espaldas. Era la moda, después de todo... Ya les ocurriría lo mismo a los Rolling Stones al año siguiente, cuando Jagger debió cantar "let’s spend some time together" en lugar de "let’s spend the night together" en el super-éxito que lleva este último nombre.

No obstante, para la fecha de edición de su primer álbum varios acontecimientos habían tenido lugar en el seno grupal. Razones de maternidad y razones profesionales habían alejado a la vocalista Signe Anderson y el baterista Skip Spence, respectivamente.

Ni una ni otra ausencia habría de representar grandes escollos para la pronta selección de sus reemplazantes. A la sazón, Spence, nunca se había identificado con su verdadero rol de baterista, por cuanto antes de su ingreso a Jefferson to­caba la guitarra y cantaba. El retorno a sus fuentes fue la premisa, el adiós a Jefferson la respuesta y su nueva banda, Moby Grape, la consecuencia, banda esta que también tendría su importancia en el ambiente del San Francisco Sound. La vacante dejada por el baterista-que-no-quería-serlo fue cubierta por Spencer Dryden, hombre de formación jazzística que debutó en el grupo en julio del ’66 y del que, largo tiempo después, la banda descubriría su parentesco con el genial Charlie Chaplin.

Sólo restaba, ahora, una detallada mirada a la futura estrella que habría de ubicarse detrás del micrófono...

  • Damas progesivas II: Jefferson Airplane/Starship - Parte II (próximamente)

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