Mou—AquĂ satélite Mou, pasando a modo explorador.
BitĂĄcora de exploraciĂłn:
Voy a la caza de nubes y luces raras. Diviso isla sospechosa.
Es una isla baja. Encima, una nube pegada al suelo. Blanca, amarillenta. No se mueve con el viento.
Central, tengo una anomalĂa térmica en el sector 7. Voy a inspeccionar.
Desciendo a 50 metros. Abro compuerta de muestreo.
El sensor quĂmico se dispara:
Azufre. Sulfuro de hidrĂłgeno. Metano.
Mou—Joder... Esto huele a huevos podridos y a... pĂłlvora quemada.
Cierro compuerta. Desconecto sensor olfativo. Me acerco.
El paisaje es hostil, dominado por rocas de un color amarillo chillĂłn y enfermizo.
Toda la isla estĂĄ cubierta por densas nubes de humo blanco y espeso.
Un material derretido corre como un lĂquido aceitoso y denso, de color rojo oscuro, como sangre espesa.
Esto da yuyu. Tomo altura.
BitĂĄcora en pausa.
En el taller de Ventura hay mucha actividad.
N28, Dr, CapitĂĄn y Nil ayudan a Ventura. Revisan y actualizan robots y mĂĄquinas. Los robots de mantenimiento entran y salen del taller continuamente.
Lisa estĂĄ en su laboratorio. Tiene adelantada la producciĂłn de material y aprovecha para experimentar y mejorar el nuevo método.
En el continente, la siembra no descansa. El ejército de maquinaria avanza a buen ritmo.
Meri—Si seguimos asĂ, en un mes acabamos.
Ot—SĂ. El nuevo método es una pasada y, con los inventos de Dr, va a ser visto y no visto.
Una hora después...
Cae la tarde en el valle. El sol se esconde en el horizonte. Mou vuela patrullando el cielo, a la caza de anomalĂas y cosas extraĂąas.
Algo le llama la atenciĂłn en el sector siete.
Mou—Cambiando a modo exploraciĂłn.
BitĂĄcora de exploraciĂłn:
De noche.
Sobrevolando sector siete. Veo la isla.
No parece la misma. Me acerco para comprobar.
Desde tres kilĂłmetros ya se ve.
Un espectĂĄculo alucinante. Fantasmal.
Toda la isla brilla en azul. Un brillo tenue, eléctrico, frĂo, que no parpadea como el fuego. Es continuo.
En la oscuridad, el suelo cobra vida con lenguas de fuego azulado que lamen las rocas. Parece una cascada de luz lĂquida que fluye por la ladera.
Me quedo un rato flipando.
Esto sigue oliendo a bomba fétida. Me voy.
Fin de la bitĂĄcora.
La noche llena de estrellas cubre el cielo. La VĂa LĂĄctea destaca entre todos los cuerpos celestes.
Meri no se pierde ningĂşn atardecer y ahora estĂĄ absorta contemplando las estrellas.
Mou llega a la lanzadera de Meri. Se abre la esclusa y Mou entra.
Meri no deja de mirar hacia arriba.
Meri—Hola, Mou. ¿Qué es eso que te preocupa?
Mou le cuenta lo que vio en la isla y Meri le explica que es un fenĂłmeno natural. Cuando empieza a explicarle cĂłmo funciona el fenĂłmeno, Mou cambia de tema.
Mou—¿Qué mirabas con tanta atenciĂłn cuando he llegado y te he cortado el rollo?
Meri—Dos estrellas que estĂĄn en conjunciĂłn. No sé cĂłmo se llaman. AllĂ, cerca de la VĂa LĂĄctea. Y no, tĂş nunca me cortas el rollo. Todo lo contrario, me encanta que hayas venido.
Mou—Tranqui. Tengo mis mapas estelares. Un momento.
Mou busca en sus registros.
Mou—AquĂ. Esta es Upsilon-b. Y la otra no es una estrella. Es una galaxia enana, Canis Mayor. Qué casualidad...
Meri—¿Casualidad por qué?
Mou—Hemos estado en las dos.
