Ya es de dĂa en Génesis. Desde el cielo, CapitĂĄn observa el valle mientras se dirige a la nave. El paisaje ha cambiado. El color verde empieza a sustituir al marrĂłn oscuro.
Los dunakis y su ejercito de maquinaria no descansarĂĄn hasta haber sembrado todo el hemisferio. Después se trasladarĂĄn al otro y no pararĂĄn hasta tener todo el planeta sembrado.
CapitĂĄn llega al muelle M-2. Va directo a la nave dorada. La rampa estĂĄ desplegada y la compuerta abierta. El robot entra y se dirige a la sala de mando.
En la sala de mando N28 explica a CapitĂĄn su misiĂłn. DeberĂĄ ir al planeta 084 en Canis Mayor y al regreso PasarĂĄ por Upsilon b.
N28- Solo observar. Si hay contacto, no revelar la identidad.
CapitĂĄn- <<Entendido. Paso el informe de las bolas de luz a Dr y salgo. Tecf abierto>>.
Diez minutos después...
En la sala de mando el tecf vibra.
IA — Transporte preparado.
En medio de la sala, aparece un punto de luz blanca que empieza a crecer hasta llegar a dos metros de diĂĄmetro. CapitĂĄn se sitĂşa delante.
Luego se gira hacia N28. El robot coloca su mano derecha sobre su hombro izquierdo y la devuelve a su sitio. Un gesto corto, seco.
N28 hace lo mismo.
CapitĂĄn entra en el portal y desaparece.
El portal se cierra.
Tras el portal. Silencio absoluto.
El robot estĂĄ en Ăłrbita baja. Debajo, una luna gris, picada de crĂĄteres. Y al fondo, enorme, azul y blanca: 084.
CapitĂĄn desciende en silencio y toca suelo sin ruido.
Mira alrededor. El horizonte es mĂĄs cercano.
El robot sale disparado hacia el planeta. Se acerca a toda velocidad.
Enseguida se da cuenta. En el hemisferio nocturno no hay ni una sola luz.
En Génesis...
Mou- BitĂĄcora del satélite solitario.
Me he quedado solo temporalmente. Mi compi ha tenido que ausentarse.
Sigo patrullando, pero el doble de rĂĄpido. Conecto mi nuevo escĂĄner omega para no perder detalle.
Detecto algo. En el desierto del sector seis. Proyecto imagen.
Unas rocas se mueven. Como si andaran.
Paso a modo explorador. Me lanzo en picado a toda mecha. Llego al lugar.
Las piedras estĂĄn quietas, pero han dejado el rastro en el suelo.
