De las serpientes sonrosadas.
Tu boca, la caverna más oscura...donde moran, adictas, las serpientes,muy sonrosadas, gruesas y turgentes,llevadas de la mano a la locura,
pues al en ti probar tanta ricura...comienzan a moverse sugerentesquizás, por la vereda de tus dientesa su paso obstruyendo la blancura.
Llenas están de miel las oquedades,cada caverna un nido apasionado,serpientes rosas, nunca soledades.
El juego de un amor aprisionadoa veces cruel y a veces despiadado...En tu boca, henchida de verdades.
-De las serpientes sonrosadas-
